Frase

Nunca desistas en el aprendizaje

viernes, 11 de septiembre de 2009

Dia especial:

Y hoy continua siendo ayer.


Y ayer fue un gran dia, comenzando con la llegada de Natalia a casa, siguiendo por nuestra merienda y una conversacion de tantas, siempre buena, para que negarlo y despues aparecio Elisa en esta bonita historia y la cosa se puso mas entretenida aun, la conversacion continuo fluyendo, compartiendo historias y hablando de cosas en comun entre Elisa y Natalia, dos desconocidas que mantenian su primera conversacion, y su punto en comun era el nombre y lugar de procedencia de sus respectivos novios. El siguiente paso de la tarde fue la rutinaria visita al rojo en la cual pasamos simplemente a saludar porque nuestro destino era otro bien distinto: La niña de mis ojos, un bar como otro cualquiera con un camarero muy peculiar, el amigo Oli de Natalia, tan agradable, simpatico y generoso que se gano mi cariño en una sola noche. Como no, Natalia no se equivocaba con sus amigos, siempre sabe escojerlos bien, por algo ella es tan especial. Una vez alli, despues de una pequeña pero agradable velada, Elisa tuvo que marcharse y como no, a su alocada mente se le olvido pagar lo que habia consumido, el mensaje que recibi a modo de disculpa fue, si no recuerdo mal, el mensaje que mas gracia me ha hecho, imaginandome como salian las palabras escritas en el de su boca y los gestos que las acompañarian. Despues de eso, Oli, con su generosidad nos trajo otra copa de beber acompañado de un: -“Es que no quiero que os marcheis”, con voz de niño, lo cual me parecio sumamente gracioso tambien, la noche estaba mejorando por momentos. Tras muchas risas e historias varias, chuches, patatas y conversaciones sobre mujeres poco agradables a Oli le entro hambre, y nos encargo ir a la pizzeria de al lado a por una grande, Natalia habia tenido malas experiencias en esa pizzeria y tenia sus reticencias a ir, pero al final cedio, y los chicos que nos atendieron no nos trataron nada mal, para que negarlo, pero vimos a la señora desagradable que la habia atendido el otro dia. Volviendo a la pizza, obviamente, nosotras la pedimos grande, obedeciendo las ordenes de Oli, pero no tenian mas que un tamaño y no nos avisaron de eso, asique cuando Oli la vio, nos toco volver y pedir otra mas; mientras tanto Natalia me paso canciones al movil, ya no tenia solo 100, pero borre unas pocas que ya no me gustaban y todos tan contentos, aprovechamos para hacer pipi y nos marchamos con la pizza contentas de haber cumplido nuestro cometido. Una vez alli nos pusimos a comerla y Oli me queria dejar el ultimo cacho, todo un caballero, aunque se le veian las ganas que tenia de comerselo el, le deje que lo disfrutara. Al cabo de un rato llego el primero de sus amigos, el cual, a lo lejos, parecia un cuarenton sin mas, y a medida que se fue acercando, dejo de parecer un cuarenton sin mas para parecer un cuarenton con barriga cervecera, muy pijo y muy facha el, empeñado en que los cacahuetes los comen los monos y no los elefantes, cuando todos en aquella mesa, menos el, pensabamos lo contrario, yo le hice señas a Natalia sobre su tripa por si acaso no se habia dado cuenta, lo cual era practicamente imposible, pero adoro tener esa complicidad con ella. A este le siguio “alitas chicken” el mote hacia perfecta justicia a su apariencia, un tio con unos musculos desproporcionados con su cabeza y demasiado curtidos para quedar natural, a mi me producia cierto repelus, a Natalia, no se como ni porque, no le asqueaba tanto como a mi, y a pesar de que nuestros gustos son tan distintos nos entendemos a la perfeccion. Los tres amigos comiendo cacahuetes, los cuales por cierto habia cojido el primero de los amigos, llamemosle “el cuarenton”, con toda la libertad del mundo, del mostrador sin pedir siquiera permiso a Oli. Me asombro su confianza. Despues de eso aparecio el jefe de Oli y una vez mas me sorprendio la confianza con la que se trataban, eran dos buenos colegas, no un jefe y su empleado, los que se encontraban a la mesa sentados con nosotras. Despues de un rato y de que se fuera “el cuarenton” decidimos marcharnos nosotras y como no, teniamos una deuda monetaria con Oli, el, tan agradable, no nos quiso cobrar, pero dejamos el dinero en la mesa y corrimos en cuanto pudimos, no era mucho lo que teniamos, pero algo hizo, era un fondo comun improvisado, siempre compartiendo el dinero, es tan magnifico poder hacerlo con alguien en quien confias...

Nos vinimos a mi casa y preparamos la habitacion para dormir, abrimos el colchon/sofa chachi y quitamos los peluches de mi cama. Todo estaba listo. Encendimos el ordenador y comenzamos a ver fotos, le enseñe las fotos de los ultimos tres años de mi vida, contandole asi un poco por encima las historias, y despues procedimos a ver tuentis, tampoco cotilleamos gran cosa, pero una vez mas Natalia vio mi vida en fotos, espero que no se aburriera por lo menos. A esto le siguio una conversacion mas, compartiendo todo lo que se nos venia a la cabeza, fue simplemente perfecto. Despues comenzo la sesion fotografica, y entre risas e invenciones acabamos dibujando nuestro logo de conquistar el mundo: “LidNa €”a las tres de la madrugada. La noche prosiguio y ninguna de las dos teniamos el sueño suficiente como para dejar de pasarnoslo bien y dormir, esta noche estaba siendo especial y yo no queria que acabara, ya habria tiempo para dormir, asique entre conversacion y conversacion, risas, fotos, y grandes historias empezo a despertar el dia y nosotras seguiamos sin dormir, asique me acorde de una anecdota contada por Bear Grylls en la cual decia que su padre le enseño que una de las cosas importantes que tenia que hacer en su vida era ver un amanecer por lo menos una vez al año, y decidimos que hoy seria cuando nosotras lo vieramos y, ataviadas con unas mantas, nos asomamos a la terraza de mi salon y contemplamos el amanecer desde alli y observamos como la gradacion de colores inundaba el cielo y se reflejaba en una de las cuatro torres haciendo un efecto precioso a la vista, la pena fueron los edificios, pero yo imaginaba un prado verde estendiendose a nuestros pies y la bola de fuego que lo iluminaba todo surgiendo de la linea entre el cielo y la tierra. Mirando hacia abajo veiamos en transitar de las personas y como despertaba el dia en Madrid. Un momento unico que jamas olvidare, estoy segura. Despues de eso se me ocurrio la genial idea, para rematar la noche, empezar el dia con tortitas y asi lo hicimos, prepare tortitas y las desayunamos, me supieron a gloria y aunque Natalia las comia muy despacio y yo muy deprisa fue un gran momento. Cuando terminamos volvimos a la habitacion y decidimos que no nos pasaria nada por dormir un rato, y aunque sabiamos que luego estariamos mas cansadas, lo hicimos. Apenas dormiriamos unas dos horas, y nuestra intencion era ir a la vaguada a comprar estuches, pero el cansancio nos pudo y lo unico que compramos fue el pan encargado por mi madre, Natalia me acompaño a hacer el recado y yo la acompañe un cacho hasta su casa. Y volviendo sola a mi casa me puse a pensar y me di cuenta de que habia sido una gran noche, una noche repleta de cosas buenas, de risas, de buenas historias, de fotos, de amaneceres, y de tortitas.


De nuevo Natalia lo has conseguido, has cambiado un dia cualquiera, cuidando de mi abuela, en un dia muy especial, nunca habia estado con esa complicidad con nadie, nunca nadie me habia secundado en mi intencion de no dormir para pasar mas rato pasandolo bien y nunca nadie me habia hecho sentir tan fuerte la amistad como TU en tan poco tiempo, ¿Quien me diria a mi que esa chica con talante fuerte que me infundia respeto seria esta persona tan dulce y perfecta que ha pasado una noche en vela compartiendo? y eso es algo que quiero recordar toda mi vida.

Aquí me tienes para todo.

Gracias por ayer, gracias por hoy, gracias por cada dia...

Te quiero.


¡¡ CONQUISTAREMOS el mundo MI !!


*-.. LidNa..- *

1 comentario:

  1. Jopé Lidia, no sé ni qué decir! Te quiero!
    Ojalá volvamos a repetir esta experiencia. Para mi también fue especial. En serio, nunca me sentí tan bien y tuve tan pocas ganas de dormir a pesar de no haber parado en toda la tarde.
    Es una noche para recordar y juro sokemnemente que nunca olvidaré esos momentos en tu habitación, haciéndonos fotos de todas las maneras posibles, escuchando música o simplemente hablando de lo injusta que es la vida y lo complicada que nos parece.
    Sabes que me tienes aquí para que la vida sea un poco menos confusa, para que cuando tengas un mal momento, vayamos a dar paseos, a comer pipas, y ¿poqué no? a no dormir una noche entera y a ver amanecer.
    Me lo he pasado estupendamente bien, con tu risa intachable y con tus tortitas.
    Recuérdalo.
    ESTOY PARA TODO.

    Te quiero Lidia!

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