Frase

Nunca desistas en el aprendizaje

domingo, 25 de enero de 2015

Des-conocidos

    No había más aire en la habitación. Cada vez que trataban de llenar sus pulmones una intensa presión se asentaba sobre su pecho. Tampoco quedaba ya voz. Sus miradas eran lo único con lo que podían encontrarse. En mitad del cuarto había, como decoración, vacío, tan grande y tan fuerte que podrían haberse tocado a través de él. Si hubiesen querido.
    Nunca fueron del todo desconocidos, pero ésta era la primera vez que se encontraban. No tenían muy claro por qué escogieron esa habitación de entre todas las opciones. Pero los dos entraron en la 11; a las 7 de la tarde él, a las 9 de la noche ella.
    Cuando ella llegó él se había terminado prácticamente todo el aire ya, pero había guardado un poco por si ella decidía aparecer. Le sirvió algo para tomar, a ella, pero prefirió sentarse enfrente de él, al otro lado del vacío conformándose con recoger con sus dedos a penas unas gotas que resbalaban por el frío vaso y con ellas refrescarse los labios.
    El tiempo transcurría entre ellos a la misma velocidad que fuera de la habitación. Sabían que no se podrían quedar allí por mucho más y que tendrían que actuar antes de terminarse todo el aire. Solamente se oían entre ellos los suspiros de quien toma y exhala con la respiración. Se habían dicho suficiente con las miradas. Pero aún así él decidió que había transcurrido tiempo suficiente; tomó un poco más de aire del que le correspondía, pero ya daba igual porque no estarían mucho más tiempo dentro de esa habitación. Se levantó y se acercó al vacío y lo cruzó; mientras tanto ella no apartaba sus ojos de los de él. Quedaron a la altura y él pudo ver que aún no se habían secado las gotas de agua en sus labios. Se miraron para poder decirse todo aquello que jamás hubiesen podido hacer voz.
    Dio un paso más hacia ella y decidió, por misericordia o algo parecido, secar aquella gota de agua que, solitaria, se había quedado suspendida en sus labios.
   
    No hizo falta más vacío ni aire, ni voz. Sus bocas se habían hecho una en un profundo beso. Fue entonces cuando el vacío desapareció y volvieron la voz y el aire eliminando cualquier posibilidad de un plural.
    Salieron ambos de la habitación, pero a destiempo: a las 9.15 de la noche él, unos minutos más tarde ella.
Escondido tras el secreto de las montañas
viajas por las sombras y duermes
sobre el miedo y los temblores
Es tuyo el llanto y no el olvido
tus pies creando corazones rotos
en vacíos de aire, en cenizas.
Rompes el sueño de los que no despertaron
Haces tuyas               las voces de duelo.

viernes, 31 de octubre de 2014

Frío

A veces necesito sentir el frío
Sentir cómo cala poco a poco
dentro mío.
Primero las manos
y la nariz
Las orejas, los labios, la piel
Luego
sentir cómo va enfriando las lágrimas
La voz, los sueños
el alma.
No en todos los inviernos,
pero sí en la mayoría de los llantos
Necesito sentir el frío
y ver cómo se apagan mi corazón
y los miedos
Sentir el vacío
que deja una madrugada
cuando no hay sábanas que compartir.

sábado, 21 de diciembre de 2013

"Luego dice..."

Aún no se ha encendido el día
pero tu mente ya está trabajando
en la vida, en Platón, en D-s, en todo.
y tu corazón, sin descanso,
continúa su trabajo.
Siempre con tu Cariño en la boca,
siempre con tus hijos en tus manos.
Construiste tu hogar, y a tu familia
con tus huesos y tu piel
Te dejaste el corazón, el alma, todo.
Abriste tus puertas a unos extraños
y los hiciste como de casa
a "los hermanos" de al lado.
Y nos sentimos como hermanos
pero de sangre, de alma, de todo.
Y no existen otros ojos como los tuyos
Me mirabas y había cristal
azul, agua, cielo, todo.
"Pol, dile a la niña que venga"
Y la niña iba a que le preguntases
lo que fuera
a que la mirases con esos ojos de cristal,
de azul, de agua, de cielo, de todo.
A que le enseñases las claves de la cocina
a que le enseñases a hacer churros.
Y no hay otro que respire por y para sus hijos
que camine para su esposa
que viva para levantar día a día
a su familia, su hogar, su todo.

Quisiera reflexionar con eso de
"siempre se van los mejores"
Pero tú no te irás, tú no te has ido
quedas en "la niña",
y en tus hijos
y en tu esposa
y en "los hermanos"
y en tu precioso hogar.
Porque tu voz no se apaga...
Porque "hay que joderse",
porque "luego dice que la digo".

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Te asumí
en todas tus facetas
pero eché de menos
tu mente sobre mis ojos
tu oído sobre mi corazón...
...Porque el amor es fuerte como la muerte.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

De ser, que sea en ti

Y si tomo aire quiero que sea en tu cuello
que el único aroma sea el de tu piel.
Que si han de tocarme, sean tus manos
y si me miran sea sólo con tu luz.
Que tu mente sea la única
capaz de recordarme
y tan sólo tus ojos puedan dibujarme.
Que sea tu lengua la única
que pasee por mis labios.
Tu sabor mi único café.

martes, 3 de diciembre de 2013

Puede que no sea hoy

Puede que no sea hoy...
Pero un día, cuando ya me hayas
olvidado
en estas frías noches de invierno
en las mantas
y en tus manos
Recuérdame.
En los besos de despedida
y en todos los primeros
En los sueños,
en tu tripa y mi espalda
en el deseo y las ganas
en las verdades dichas

Recuérdame
como aquella que te amó
como sólo el alma ama

Cuando me olvides
de a pocos,
y a Ratos
Recuérdame
Porque yo, aún
no te habré olvidado...

viernes, 29 de noviembre de 2013

Decreciendo

Vueltas y vueltas y vueltas
y continúa girando,
mientras
el nudo crece
y crece y crece
y el amor se borra
borra y
desaparece...
No queda jabón
para hacer nuevas pompas
para crear sueños
en el brillo de sus ojos
Y la chispa se apagará
quedando todo
en negro
Vueltas, vueltas, vueltas
y desaparece...

lunes, 18 de noviembre de 2013

Se siente

Comienza a sentirse
el frío
en lo rápido que se enfrían
los cafés
entre las manos.
Se siente en los dedos
en las mantas
en las cálidas luces
de invierno.
Comienza sintiéndose
en lo lejos que te encuentras
En lo mucho
que te extraño...

lunes, 4 de noviembre de 2013

Ven

Ven a desangrar
lo que dejaste sellado
Atenuar la memoria
el sabor de tu sonrisa

Ven y apaga la luz
de tus sueños.


Me mordí las lágrimas
de todo lo que no dijimos
y vomité el dolor
de la distancia entre
nuestros cuerpos
Pero no fue suficiente
El aire se espesaba
y tu estabas lejos

Ven a consumir
las cenizas de esto
que creamos sin saberlo

Pero el fuego sigue ardiendo
y no vienes
ni voy
a extinguirlo.

miércoles, 9 de octubre de 2013

Fuera de servicio

Poco a poco, lágrima a lágrima voy desangrando el corazón que no deja de recordarte. Y cada vez que cierro los ojos creo contigo un nuevo recuerdo y siento tus dedos tocando mis costillas, como si fuesen un diminuto piano. Sigues tendido sobre mi cama, soñando y yo contigo.
No me quedan recuerdos sin repasar, y tu voz se aleja. Pero se reflejan tus gestos, asumidos en mi. Se revelan en otros. Y mi mundo sigue girando mientras tú sigues en el centro. No gira en torno a ti, y sin embargo nunca desapareces del lugar más cálido de mi mundo.
El aire se agota y la presión se hace insoportable, justo aquí. Donde antes estaban mis sentimientos se puede notar un vacío tangible. No serás nunca vapor.
Oigo en los silencios cada vez que me recuerdas y no soy capaz de sacarte de mi espacio, que cada vez se hace más denso, más pequeño. Le falta la llave para poder expandirse. Está temporalmente fuera de servicio. Al tuyo.

martes, 8 de octubre de 2013

En el punto

Estoy en el punto
de no saber lo que tengo
que morderme
si las manos o la lengua
las palabras o los recuerdos.
Sin saber de dónde más
aguantarme las ganas.
Es ese punto en el que
comienza a darte todo igual
pero "sin embargo"
y "al fin y al cabo" acaba
no dándote tan igual.
Ese irritante punto en el que
no puedes dejar de mirar atrás
para soñar con un futuro
que no será.
Inevitable.
Ese dichoso, maldito, insistente
punto
que no quiero que quede al final.

...estúpida sensatez.

jueves, 12 de septiembre de 2013

CMM7

Tu gris perlado de fondo de mar
se clava punzante
en el punto exacto donde nace
mi alma.
Ojos duros, fijos, inmersos
en tu cansado rostro
plagado de arrugas,
cansado de vivir.

Y vacíos y penetrantes
me regalan su último duelo
resucitando en mí la idea
de lo que pudieron haber hecho
con corazones jóvenes cuando
todavía recordabas lo que
en ellos
querías transmitir.
Cuando había luz y no la nada
detrás de tus ojos perlados
de fondo de mar.

Brillante mirada de olvido
en una niña con cien años
y una mente
sin vivencias.

martes, 20 de agosto de 2013

...


No niego el hecho de que la vida nunca se dignase a esperarnos, pero lo que sí es cierto es que nosotros jamás fuimos capaces de subirnos juntos al mismo tren.

Lo que me parecía más impresionante de todo esto, de esto nuestro era que ente él y yo parecía que nada iba a dejar de fluir, que nunca pararían de crecer las sensaciones que despertábamos el uno en el otro. Casi sin saberlo estábamos creando una historia de esas que salen a veces en las películas, que te emocionan, te hacen reír y llorar; de esas que te inundan la noche del domingo y te hacen preguntarte si alguna vez podrás vivir algo así. Pero lo que diferencia esta historia de todas esas, lo que la diferencia de todas las demás, es que ni la vida, ni el destino se empeñaron en separarnos, si no más bien al contrario. Fueron estas dos circunstancias las que nos unieron y fuimos nosotros mismos quienes decidimos dejarnos escapar el uno al otro.

Si trato de ser fiel a lo sucedido y exprimo poco a poco y con toda la delicadeza que me queda todos los recuerdos que guardo de nosotros, logrando así aislarlos de todos los demás, podría decir que el comienzo de esta historia no tiene nada de especial, ni de trascendente, ni de mágico. Simplemente él se fijó en mí y a mi nunca me desagradó él. Me cuesta mucho pensar que el azar aquí fue el único que movió hilos e hizo enredos. Para mi no existen las casualidades y conocerle a él definitivamente no fue una excepción.
Coincidimos en clase juntos, lo que podría parecer irrelevante, pero es imprescindible tener en cuenta el hecho de que yo no quería por nada del mundo el horario de tarde y que, por pura “casualidad” no pude si no conformarme. Yo comencé el curso con el corazón ocupada, el alma perdida y las ideas rotas; sin saber si el amor era una cosa de dos o de uno sólo, sin saber que el que jugasen con uno no era sinónimo de querer y pensando que lo que tenía era el sentimiento más pleno que jamás iba a vivir. A él le acababan de romper el corazón.
Sin saber muy bien cómo, se resquebrajó toda luz con la que yo miraba al que corría dentro de mis pensamientos engañando a mi corazón y el resultado fue un corazón roto más caminando sobre la tierra. Y en esto comenzamos a hablar. Me refiero a él y a mi, a nosotros. No nos decíamos gran cosa, pero yo sabía que, de poder escoger, escogería a alguien que fuese capaz, como era él, de llenarme con palabras. Pero siempre creí que caminábamos por esferas distintas, por universos paralelos destinados a jamás encontrarse y yo no tenía corazón para sueños.
Cuando volví del viaje en el que mi alma por fin se encontró con el lugar al que pertenecía, ya libre de todo miedo, de toda excusa, fueron nuestros días tropezando con mayor frecuencia. Pues aunque nuestros rostros se veían a diario, eran pocas las palabras que logramos intercambiar y siempre que nos encontrábamos era a través de la comodidad de una pantalla y era entonces cuando de verdad hablábamos, a ratos y dejando escapar el tiempo que tanta falta nos haría después. Primero comencé siendo su simple secretaria y prácticamente esa era la única excusa que teníamos para hablar; pero fuimos gestando una confianza extraña, especial. Una especie de confesionario lleno de secretos. Y me gustaba ver que al llegar a casa, rodeada de la soledad de un cuarto demasiado pequeño para crecer, estaba él dispuesto a responder cada vez que yo le mandase palabras.
Y el tiempo se iba escapando, y a nosotros parecía no importarnos, porque yo no sabía que existía para él más allá de esa pantalla. Se escapaba porque yo estaba enganchada con otro ludópata de corazones y él estaba sanando gracias a una mujer a la que no podía dejar de querer sin poder amar, pues sentía que le debía un pedazo de sus sentimientos. Tiempo durante el cual yo nunca fui capaz de dejar de buscarle, de dejar de disfrutar de nuestras conversaciones, vacías y no, de confesiones a medias y de silencios infinitos, porque sabía que siempre, siempre, habría una respuesta y si el día estaba inspirado, esa respuesta me inundaría y me haría desear un futuro al que no creía estar destinada. Un futuro a su lado.
Comenzaron los comentarios indiscretos por aquellos que nos veían día a día y las apuestas a cerca de mis sentimientos y de los suyos. Pero yo tenía muy claro que él nunca estaría con alguien como yo, que nunca podría reflejar nada en su mirada y que las ilusiones infantiles se quedan en eso. Así que yo trataba de borrar de mi cabeza su nombre antes de irme a dormir y trataba de no saludar por las noches a esa fría pantalla cuando sabía que él se encontraba en el otro lado. Y trataba de mirarle con otros ojos que no eran los míos. Porque lo que más me aterraba de todo aquello era darle alas a mi corazón vagabundo de sueños y que se prendiera y volviese a romper a llorar en la oscuridad y el silencio. Pero sentí que él me quería, de algún modo, no sé si como amiga o como compañera o confesora, el caso es que en nuestro primer abrazo sentí que no se trataba de una simple y cordial despedida, que había un cariño enterrado detrás de las conversaciones y la cordialidad. Sentí como si él quisiese que yo supiera que ocupaba un lugar especial. Pero realmente me hice jurar a mí misma que se trataban de imaginaciones mías y no quise pensar más en ello. Aunque guardé ese recuerdo en un lugar especial.
Y fue tras una noche de confidencias y consejos, de miedos expuestos bajo la frialdad de una pantalla cuando estalló todo. Cuando él repitió que me echaría de menos y yo sentí que ojalá no fuesen simples palabras. Cuando al día siguiente le di el abrazo que le había prometido y esa vez sí que sentí que quería fundirse en mi. Y yo no pude por menos que disfrutar infinitamente de su olor, que se había quedado impregnado en mi, en ese momento pensé que para siempre. Y con el corazón palpitante comenzamos a hablar, esta vez a hablar diciendo verdades y descubriendo que los imposibles no lo son tanto y que podía existir un plural ente él y yo. Al menos a través de palabras.
Pero él conocía mi futuro y sus planes, ese nuevo mundo en el que yo me iba adentrando, ese nuevo mundo extraño y paralelo a todo lo que él era y aún así y con ello, quiso seguir desnudándome con palabras. Confesándonos silencios y disfrutando de lo que juntos íbamos haciendo florecer. Ese día yo no sabía qué creer, si en la verdad de sus palabras, o en el miedo que iba creciendo en mi a la par que los sentimientos. Pero, aún no entiendo cómo, logró ir durmiendo poco a poco todos esos miedos, apartando de mi mente las incertidumbres y provocando en mi algo totalmente nuevo, fuerte y vivo, algo que aún hoy no ha dejado de crecer. Esos días en los que aún nuestras miradas no se habían encontrado con franqueza, ni nuestras manos se conocían, ni nuestros labios, ni nuestros cuerpos aún, esos días pasaron sumergidos entre la incertidumbre y la espera de un futuro que creíamos conocer.
Futuro que se cumplió pues nuestras miradas finalmente se encontraron, pero primero lo hicieron nuestras manos y nuestros labios, y nos miramos y nos vimos y comenzamos a crear esos momentos que son y serán sólo nuestros y para siempre. Esos en los que se fueron conociendo nuestros cuerpos despacio y con ritmo, momentos en los que la noche nunca era suficiente para acabar de mirarnos y de conocerse nuestro tacto. Y no pude por menos que enamorarme perdidamente de sus manos, de su firmeza y de esa suavidad eterna que sólo él puede darles, del modo en que se empeñan en conocer hasta el último rincón de mi cuerpo e inundarlo de una ternura infinita. Hasta ese momento en el que nos asomamos el uno al otro y nos vimos viéndonos yo no supe lo que era la felicidad entre dos cuerpos, no supe que el amor no está sólo en las palabras, si no que palpita en cada poro, en cada centímetro de piel entre él y yo. Entre amante y amante.
Poco a poco fuimos creando nuestros recuerdos, y guardándolos en cofres indestructibles, lejos de todo daño del tiempo, lejos de todo aquello que pudiera corromperlos. Fuimos destapando palabras que nos hacían despertar el uno en el otro sin remedio, inundando cada uno de nuestros rincones. Fuimos haciéndonos presa y cazador al mismo tiempo. Y comencé a temerle al descubrir lo que era capaz de crear en mi a través de una simple caricia, a través de unas palabras susurradas, de una mirada cómplice. Y comencé a anhelar todo lo que creaba en mí si esa insulina no me llegaba día a día y empecé a escribirle poemas y a meterle en mis sueños, en esos que llegan cuando aún tienes los ojos abiertos.
El tiempo se convirtió en estos pocos días en nuestro peor enemigo y todo lo que fuimos creando fue a sabiendas de que, más temprano que tarde, tendría que terminar. Que nuestra historia no era si no un pasado antes siquiera de ser presente, que el futuro no tenía cabida en esta historia. Y las horas parecían jugarnos una mala pasada, se reían de nosotros adelantando las manecillas del reloj y viendo nuestra cara de espanto al darnos cuenta de que ya no habría más besos, ni más miradas, ni más calor hasta el día siguiente.
Las diminutas escamas que habían comenzado a prenderse a mi piel, como piezas de un puzle casi perfecto, comienzan a caerse, lenta y suavemente del mismo modo en que tus manos me acarician al despertarse. Y se caen a la par que se escapa el tiempo. Empujadas por la cordura
de un futuro, a la que nunca le gustaron los presentes en plural. Pero mientras dure, mientras el tiempo las deje no se evaporarán del todo. Esa segunda piel que creamos por el que ha sido el cuento más breve y el más exquisito jamás escrito. Y sobre el que nadie escribirá, salvo estos recuerdos que se evaporarán cuando la cuenta atrás finalice.
Pero el tiempo, el azar o el destino para según que escépticos, decidió regalarnos una prórroga unos días más para continuar alimentando esto que creíamos comenzar a sentir que sería eterno y lo fue y lo es. Cada día era uno menos para nosotros, uno más para nuestros corazones que, aunque empapados, seguían absorbiendo con avidez todo lo que quisimos darles e incluso lo que no. Bebieron de nosotros como si nunca les hubiesen dado de comer y crearon versos en mi que escapaban entre mis dedos, sin posibilidad de controlarlos.
Me inundas los momentos. Quiero grabar nuestros tiempos con mi cámara de sentimientos y sensaciones. Para no olvidarte nunca, para no olvidarnos. Quiero beber hasta el último milímetro de lo que suspiras. Beber cada segundo de tus manos. Respirar cada instante de nuestros besos. Sumergirme de cabeza y hasta los pies en todos tus sentidos. Y vivirlo todo y vivirte a ti. Quiero que se me escapen las palabras pues me muerden en el interior del estómago me muerden el pecho y los labios. Quiero decirte que te quiero y que te amo. Aunque el mañana no exista. Aunque no exista un mañana para nosotros.
Y resultó que cuando definitivamente nuestro tiempo terminó, el calor y los besos cesaron en una bulliciosa estación de autobuses, cuando la distancia se convirtió en algo físico y ya no estaban nuestros cuerpos para encontrarse y fundirse olvidando todo lo demás. Cuando dejó de existir el calor de él en su abrazo y el cerrar los ojos e inundarme de su olor. Es ahora, en la distancia, cuando ha comenzado a crecer descontroladamente y sin remedio todo lo que habíamos ido regando. Y yo no puedo dejar de anhelar la luz que su mirada despierta en mi vientre, ni logro olvidar sus manos. Ni su respiración sobre mi cuello, ni el sabor de sus besos, ni la ternura infinita que sólo en él puedo encontrar, sólo en su abrazo, sólo en sus besos.
Y nos convertimos en uno en palabras y en sentimiento, y todo lo que yo podía desear era su infinita felicidad y cada día pedía y rogaba, no sin los ojos anegados de lágrimas, que entrase en su vida una persona, una mujer que realmente pudiera hacerle feliz, con la que pudiera gastar sus días y sus horas, sin obstáculos. Una mujer con la que descubrir un mundo aún mayor del que él y yo logramos descubrir. Pero no pude dejar de amarle, ni dejar de necesitar sus palabras, ni dejar de recrearme en nuestros recuerdos. Y seguí soñando con soñarle y pensándole al abrir los ojos. Porque me resulta imposible no sentir que se ha adentrado en lo más profundo de mi corazón y se ha extendido como la más sublime de las ponzoñas, recorriendo cada instante de mi, cada segundo de mi cuerpo, cada milímetro de mi mente. Se ha llegado a convertir en mi casi-todo al igual que yo para él soy su casi-todo.
Y es por eso la imposibilidad de estar juntos, la incapacidad que tienen nuestros mundos de encontrarse. Crecieron nuestras almas en mundos diferentes que estallaron en el único momento en el que era posible su encuentro y crecieron y amaron y se desangraron la una en la otra. Pero no escribió nadie que debieran de estar juntos y el azar es siempre un mal amigo. Nuestros trenes no tienen el mismo recorrido, ni siquiera sé si viajan paralelos.
Pero siempre voy a recordarle como el más bello recuerdo de amor, como el más intenso sentimiento. Como mi primer mundo, como el mejor pálpito del corazón. Como es y ha sido nuestro encuentro. Como que eres mi todo y no quiero separarme de ti.

Como la fugaz eternidad del encuentro inmediato entre dos almas pertenecientes a universos distintos.



lunes, 5 de agosto de 2013

Los pájaros se suicidan

          Empezó siendo como un verano cualquiera, uno de esos veranos de calor asfixiante, quemaduras de sol y aire denso. Uno de esos en los que sólo apetece salir de casa como ser nocturno, o para darse un baño en cualquier río donde las aguas fluyan en abundancia. De esos en los que, al pararse a hacer memoria uno encuentra que el calor del recuerdo separa las voces de la historia y todo aparece como a cámara lenta. Realmente no parecía que fuese a tener nada que otros veranos no hubiesen tenido antes, ni nada que otros veranos no fuesen a tener después, era uno más entre ellos, repetitivo en sus costumbres, un verano de sol y pocas nubes, un verano desapercibido en la historia. 
         Pero sin embargo había algo extraño, algo que no había ocurrido ningún otro verano antes, no al menos hasta donde mis cansados recuerdos pueden alcanzar. Algo era diferente, había un olor extraño quizás, una especie de espesura en el ambiente, un no se qué (que se suele decir) que te hacía pensar que, a pesar de todo su empeño en la cotidianeidad, este verano sería diferente. Porque si uno afinaba el oído y cerraba los ojos, paraba el bombeo de su corazón y el crujir de sus articulaciones y cortaba por completo el sonido de su respiración, podía llegar a escuchar, aunque muy levemente, una especie de sosegado susurro, clamoroso y triste, de esos que te oprimen el corazón y te lo apagan. Un callado lamento de un amor roto. Lo que pasa es que uno siempre puede justificar esa clase de cosas, puede tratar de creer que lo que realmente ha escuchado han sido unas sordas pisadas, o alguna hoja que perdida iba siendo mecida por el viento. Sin embargo, en el lugar más recóndito de tu conciencia quedaba latente la certeza de que, en ese mismo instante, un romance apasionado de esos de las películas antiguas; pero no de los que se sella la verdad del amor en un candado que tanto se ven hoy día y en los que  jamás se cumple la intención del siempre; sino uno de esos que aparecen en las obras de Shakespeare, de esos por los que se daría media alma y todo el cuerpo, de esos en los que se trataría de engañar a la muerte y a D-s mismo, si fuera necesario. 
           Y esa idea no dejaba de latir en mi conciencia haciendo arder el miedo. Lo único que podía hacer era salir a indagar acerca de ese sordo lamento, ese crujir solitario, ese futuro olvido del plural. Me puse a deambular por las calles buscando quizás una respuesta, una prueba de lo que mi corazón me decía que estaba ocurriendo. Tratando de encontrar el modo de demostrar que este verano estaba sucediendo algo enorme, un grandísimo desastre. Paseé entre las calles sin sombra, recibiendo un abrazo demasiado cercano del sol, no sé ni cuantas horas. Fueron tantas que no sólo me pesaban las piernas y los dedos de las manos, sino que el pelo y las pestañas, el aire y la voz suponían el mayor fardo que jamás cargué. Pero este extremo paseo no fue en vano porque finalmente hallé lo que andaba buscando: de cualquier manera, tendido sobre el suelo, vi a un precioso mirlo con la perdida mirada de la muerte en sus ojos y entonces mi corazón se aceleró en su trabajo, mis ojos parpadearon tratando de sostener lágrimas que parecían charcos. Supe que mis mayores miedos eran más que ciertos, todo lo que temía estaba ocurriendo. Volví lo más pronto que pude a casa y dejé que mis párpados descansaran y descargaran todo el dolor que mi agitado corazón sentía, no pude evitarlo, no tenía otro modo de expresar todo el sentimiento que se estaba amontonando sobre mi. Esto marcaba un antes y un después en toda historia. Este verano, este no tan corriente verano estaba destinado a ser el último cargado de historias sin finales, de historias felices.                                                 
             Los pájaros se estaban suicidando.
            En las semanas que siguieron a este día, pude ver otros pájaros como el joven mirlo, lleno su cuerpo aún de vida, pero con el corazón y los ojos vacíos; yaciendo  inertes sobre las aceras, entre los matorrales y en las escaleras de entrada, a la orilla de los ríos, sobre los bancos de los parques.  Muertos, de pena y miedo, muertos de amor. Los pájaros se estaban suicidando, y no había manera de detenerlo. Esos amores que tanta vida habían dado, que habían permitido que los engranajes de un mundo perfecto siguieran girando en constante movimiento, se estaban parando. Y los pájaros, más sabios que tú y desde luego mucho más sabios que yo, estaban muriéndose de pena uno a uno, a la par que cada amor. Ellos habían sido los acompañantes, los guardianes de cada uno de ellos y conforme se evaporaba el amor entre dos amantes, cuando el amor se rompía en mil pedazos, se hacía cientos de desolados añicos y dejaba de existir el plural entre dos almas, esos pobres pájaros que instantes atrás fueron testigos, no pudieron encontrar más motivos para su pequeña pero valiosa existencia. Todos y cada uno de los pájaros que vi ese verano representaban una historia con final, una historia rota, una familia menos. Él y Ella ya no envejecerían juntos, Ellos ya no narrarían las pericias de su amor a sus nietos, no pasearían de la mano bajo la lluvia, ni pisotearían hojas en otoño, tampoco tararearían abrazados una canción pasada de moda. Ya no habría más historia sin precedentes.
          Nunca más mis veranos volvieron a ser como habían sido hasta entonces, ya no se volvió a escuchar acerca de esos amores de verano, ni de los besos grandes y terribles que consumían la eternidad de todo lo que les rodeaba. No se volvió a sentir de nuevo ese ardor abrasador del sol. Se apagaron levemente las risas de enamorados, la luz de las miradas, se templaron las aguas y nunca volvieron a ser tan refrescantes como lo fueron un día antes de ese verano. Y sobre todo, lo que nunca se volvió a escuchar fue el canto uniforme de los pájaros en las mañanas de primavera, ya no volvieron a despertar melodías en las almas de quienes los escuchaban.
        Sin duda, ese verano fue una gran pérdida para muchos, no sólo para los amantes. Novelistas, guionistas, incluso los escritores de cuentos infantiles sufrieron la consecuencia de lo que sucedió aquel verano. Ya no cabía en la mente de ninguno de ellos la idea de un siempre entre dos almas, dejó de ser una realidad para todo el mundo por triste que resulte. Por eso creo que esta historia tenía que llegaros ahora y no más tarde, igual que se la conté a vuestros padres cuando ellos tenían vuestra edad, aún estáis a tiempo de crear unos lazos eternos, aún podéis aprender cómo se puede vivir el amor. Vuestro abuelo y yo fuimos lo suficientemente valientes para luchar contra el abrasador paso del tiempo y contra las frías noches de escarcha para que los ojos de nuestro ruiseñor continuasen con vida. 
         Y aún hoy, en las templadas mañanas de primavera se puede escuchar, si se prestan oídos atentos, al testigo de este amor de supervivientes.

domingo, 21 de julio de 2013

11-Julio-2013

Me inundas los momentos
Quiero grabar
nuestros tiempos con
mi cámara de sentimientos
y sensaciones.
Para no olvidarte nunca,
para no olvidarnos
Quiero beber hasta el último
milímetro de lo que suspiras
Beber cada segundo de tus manos
Respirar cada instante
de nuestros besos
Sumergirme de cabeza
y hasta los pies
en todos tus sentidos
Y vivirlo todo
y vivirte a ti
Quiero que se me escapen
las palabras
pues me muerden
en el interior del estómago
me muerden el pecho
y los labios
Quiero decirte que te quiero
y que te amo
Aunque el mañana no exista
Aunque no exista un mañana
para nosotros.

_________________________________

Hoy he descubierto que
definitivamente
me perdí                                                                        
Me perdí en ti
Para comenzar a ser                                                                   
plural                                                                    
dentro de                                                                    
mi.                                                                 
Solo dentro de mi.

__________________________________

Se me eriza la piel
sudores fríos recorren
todo mi cuerpo
La respiración se me 
entrecorta
Me doy cuenta de algo
horrible,
de algo tremendo.
Hoy, 
Hoy me he vuelto a 
enamorar.

5-Julio-2013

Lamento ser tan descortés
en este punto
pero resulta que a mí
la "cultura general"
esa que consiste en recordar
nombres
de personas con historias ajenas,
con sentimientos fríos,
con películas a cuestas
Se me antoja demasiado
indiferente.
Yo trato de guardar
tan sólo aquellos
nombres
que van acompañados
de grandes historias
Que hablan de una vida
plagada de pasiones y miedos
de futuros inservibles
y de sueños que jamás acontecieron.
Yo procuro, con todas mis fuerzas,
guardar en mi memoria
sólo aquellos
nombres
que despierten mi alma
con su historia.

27-Junio-2013

Porque es un hecho que
voy a morderte y será un
mordisco
de esos que hacen herida
y mientras
tu sangre se deslice
por tu pálida piel
mis ojos se deleitarán
con su lento y continuo goteo
Mi olfato quedará extenuado
por tu olor más intenso
y mi lengua saboreará los
restos
de sangre
que quedaron impregnados
en mis labios.

Todo en mi será placer
en ese intenso momento
en ese preciso instante
en el que cada uno de
mis sentidos esté
totalmente aturdido,
menos el tacto.
Si en ese breve momento
dejas que tus manos ansiosas
paseen por mi cuerpo,
mientras el resto de mis sentidos
disfrutan de tu yo más interno
Entonces mi placer
será sin duda
el orgasmo más completo.

2-Julio-2013

Si amas, pierdes
porque cuando amas
no cesas en dictar palabras
al viento y a los oídos de
ese viejo extraño.
Palabras
que no podrás decir
a un nuevo amante
...
las pierdes, las perdiste
pues tus labios nunca volverán
a formular esas frases
No volverán a decir cosas
como
Anhelo la luz
que tu mirada crea en mi vientre
o
Jamás amaré otras manos
que no sean las tuyas
Porque si pudieras repetirlas
dejarían de ser una verdad
Pierdes cuando amas
porque desangras tu alma
y tu verso
sobre los labios de ese antiguo desconocido.

martes, 25 de junio de 2013

La noche de San Juan

Quise pisar con mis pies descalzos
la arena húmeda, mecida por el mar.
Y adentrarme lentamente
en sus frías aguas
Rompiendo el camino de oro
creado por la luna
para bañar la desnudez de mi cuerpo
en la dorada línea que une
mar y tierra.
Roto el abismo entre el cielo
y el mar.
Mi dulce Selene se presentó
más bella que nunca
y quise acercarme a ella
dejar que su tenue luz
bañase cada uno de los rincones
de mi piel
y me tiñese de su intenso color
vestida como nunca antes.
Quise, hipnotizada, convertirme
en su más humilde sierva
Y regalarle mi cuerpo
para que habitase.

jueves, 13 de junio de 2013

15 de Enero del 2013

Vienes a explotar mis vacíos
a llenar mis silencios
a mecerme los sueños.
Vienes a acariciarme despacio
y sin miedo,
vienes a quererme de lejos
muy lejos.
Vienes a mis oídos susurrantes
a mis noches de espasmos
y vértigos.
Vienes a decirme
que sin mi
no hay cielo.

martes, 11 de junio de 2013

Escamas

Las diminutas escamas
que habían comenzado a
prenderse a mi piel, como
piezas de un puzle
casi perfecto,
comienzan a caerse, lenta
y suavemente
del mismo modo en que
tus manos me acarician
al despertarse.
Y se caen a la par
que se escapa el tiempo.
Empujadas por la cordura
de un futuro,
a la que nunca le gustaron
los presentes en plural.
Pero mientras dure,
mientras el tiempo las deje
no se evaporarán
del todo.
Esa segunda piel
que creamos
por el que ha sido el
cuento más breve
y el más exquisito
jamás escrito.
Y sobre el que nadie
escribirá,
salvo estos recuerdos
que se evaporarán
cuando la cuenta atrás
finalice.

sábado, 1 de junio de 2013

Luz, tacto y voz

¿Quién puede jurar que no te temo?
Si me ven estremecerme con tus manos
mientras ellas recorren mi espalda
haciendo vibrar cada instante de mi

¿Quién puede jurar que no te temo?
Si me encuentran derretida
después de ver tus palabras
empapando todos mis rincones

¿Quién puede jurar que no te temo?
Si ven cómo nublas mi espacio
con la complicidad
que encierran tus miradas...

Que no son sólo tus ojos
ni tus palabras,
ni tus caricias
Te has convertido en esa voz
que despierta una luz
dentro de mi escondite
más oscuro.

Y yo asumo que te temo
por ser el único que puede
entender
que quiera enamorarme
de un presente
sin futuro.
Asumo que te temo
por ser mi más maravilloso
secreto
en esta nueva fundación
de mi.


http://www.youtube.com/watch?v=G4-VGYbUP04

sábado, 25 de mayo de 2013

¿Tu ahora?, conmigo

"Que le peten al Carpe Diem
eres tú la que me importa.
Darte todo lo que quieras
y más, y más.

Este mes va a ser una vida
y no pienso fallar
en no darte todo
y darte mi tiempo
y lo que soy

Porque tengo palabras sin fin
para ti
y me siento bien
con estas verdades dichas
y sentimientos escritos.

Porque quiero oír tus palabras
y besarte cada beso
y no parar ni para respirar
Para poder seguir volviéndome loco."

Julio Cortázar

"Y si nos mordemos el dolor es dulce,
y si nos ahogamos en un breve
y terrible absorber simultáneo
del aliento, esa instantánea
muerte es bella.
Y hay una sola saliva
y un solo sabor a fruta madura,
y yo te siento temblar contra
mí como una luna en el agua..."

martes, 14 de mayo de 2013

Con 5 sentidos: Olfato

Entierro mis manos en la arena
tratando
de no sentir nada más
Intentando reconciliarme
con mi resentido corazón.
Pero llegas,
siempre llegas a mi
Me conoces hasta el nervio
y sabes aparecerte
en pedazos de otros.

Fantasma depredador
que atacas mi olfato
atenazando mi mente, 
inundándola de recuerdos
Punzada sutil e intensa
mayor que los besos
de ese extraño.

Y yo sólo quería
abrazarme a Su cuello
para hundirme en su olor
y desaparecer contigo.

sábado, 11 de mayo de 2013

2-Marzo-2010

miércoles, 8 de mayo de 2013

De otros

Y es cuando no puedo
que te revelas ante mi
con palabras
y recuerdos
Y no debes ni debemos
ser
Pero entras a portazos
te deje o no,
empapas, llenas, estrujas,
vacías, y opacas
todo mi pensamiento.
No puedo huir de ti
pero tampoco tenerte
ni tenernos.
Extraña aparición la tuya
como jugando
invitado no por mi,
por El, y nadie lo entiende.

No al menos yo,
y tu tampoco. Sé
que a ti también se te
escapa.
Sé que tu también lo respiras
aunque jamás hablemos
de ello...
Aunque sean otras letras
las que nos enmascaran.

jueves, 11 de abril de 2013

Olvido de ti

No me digas que me olvidaste
en los labios de otra
porque no te creeré
Ni podrás hacer que me olvide de ti
por compartir caricias
con otra piel
Ni con miedos, ni mentiras
podrás.

Pero dime,
si quieres que borre
tu memoria,
dime que ya no vibras con mi voz
que son sus latidos los que quieres
escuchar
que hallaste otras manos
más generosas que las mías
y que no encuentras en mis labios
ninguna magia ya
ni luz en mi mirada.
Dime que el sol se pone en pos de mi
marchitando el suelo tras mis pasos.
que no hay nada que despierte
en tu interior cuando me sientes cerca;
o que el aire de nuestras bocas dejó de ser
necesario...

Entonces, y si tus ojos me confirman
esa verdad,

te olvidaré.

jueves, 4 de abril de 2013

Año nuevo

De nuevo, ante el punto de no retorno, hacia el lugar donde no podré volver jamás. Siempre adelante, paso a paso, de nada sirve caminar sobre mis propia huellas y desandar un camino yermo. 
Es este el único modo, la única manera que conozco de vivir, 
la única verdad posible. 
Y calada a calada sello propósitos con mis pies y mi alma, tratando de convencerles a la vez de lo que tendrán que hacer ahora, del camino que tendrán que recorrer mañana, y pasado, y siempre. Ambos se quejan, pero es como ha sido desde el principio. Empezar de cero, año tras año, día a día,
recomenzar tras el sueño.
Es el momento del cambio, ahora y no antes, pero tampoco puede esperar más. Es el momento de hacer más grandes las mayúsculas y no alargar las jotas, el momento de decir Adiós, en alto y  muy fuerte, todo lo que alcancen mis pulmones.
Y matar el miedo a patadas y con algún que otro beso envenenado.


miércoles, 3 de abril de 2013

Asunción

No existe vacío sin silencio
ni miedo,
espesura exacta
en una perfecta expansión
que condena y atrapa.

El vacío que comprime
y sangra
araña, destruye, desordena
vacío que mata el aire
y condena los sueños.

Y es en la desventura
donde enreda
la materia consumida
con los gritos cargados
del inefable vacío
de los dos amantes.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Con 5 sentidos: Gusto

Impronta:


Te olvidé
pero recordé tus besos
en los besos de un extraño
en sus labios extraños
en su abrazo.

Te olvidé
pero tu sensación volvió
con el sello de otro
con sus miradas otras
con sus sonrisas.

Ese prototipo de ti
tu molde
en un desconocido
Tu calor en él
tu huella en mi mundo
cuando marchó.

Y yo que te creía único
con tus miradas únicas
tus besos únicos
Tu única impronta en mi.


jueves, 7 de marzo de 2013

In-Consciencias

Es tan fácil cometer errores sin darse cuenta. Decir justo las palabras que la otra persona está esperando no escuchar, hacer un gesto que recuerde a otros fantasmas y rompa toda posible magia. Ser demasiado sincero, demasiado para un primer encuentro, o un segundo, o un decimocuarto. 
Si te paras a pensarlo, ¿cuántos errores se pueden llegar a cometer en un espacio de 20 minutos? La respuesta es demasiados. Y entonces te abruma otra pregunta, pregunta que te deja anclado en el sitio: ¿cuántas veces habré cometido los mismos errores, habré creado esa misma sensación?
Puede que no haya manera de saberlo, y qué miedo que alguien pueda llegar a sentirse conmigo del mismo modo que yo me sentí. Qué terrorífica toda mi frialdad.
Miedo es lo que me provoqué. Miedo a esa distancia infinita, inalcanzable, insostenible. Plagada de vacío toda yo. 
Como antes, fría como el hielo... ¿Otra vez?
Puede que sí, al fin y al cabo acabé fracasando en aquello del amor eterno, qué sentido tiene seguir manteniendo un corazón cálido y blandito. Débil.
Puede que mi única solución sea recubrirlo de su anterior escarcha y pedir al cielo por que no se desmorone en un largo periodo de tiempo...

http://www.youtube.com/watch?v=vp-bPAKLfx4


Manuel Scorza.

"No sé si sabes lo que quiere decir adiós.
Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, vivir entre otras gentes, reírse de otras cosas, morirse de otras penas."

miércoles, 27 de febrero de 2013

Secuelas

La vida es un continuo desenlace de nuestras propias acciones, consecuencias de todo aquello que emprendimos. Huellas que sellan nuestro cuerpo y nuestra alma. Cicatrices que, en ocasiones, nunca consiguen cerrarse.
Como la seña que queda en un folio en blanco cuando tratamos de borrar aquello que escribimos; por mucho que apretemos la goma, la mella queda sobre el papel que ya nunca podrá volver a su estado original.
De este mismo modo cada vez que hacemos algo en nuestra vida queda su marca en nosotros. Hay veces que son simples rasguños dentro de nuestra alma, pero otras veces... Otras veces son tremendas cicatrices que probablemente nunca cierren del todo.
Y esto de cerrarlas o no, ya no es cosa de la vida, si no de la voluntad de cada uno.
A mi me gustan demasiado las heridas que permanecen abiertas durante un tiempo, recordando lo vivido y quizás aferrándome a ello.
Hay ciertas marcas que no quiero que se disipen nunca.

sábado, 23 de febrero de 2013

Valientes criminales

Echo de menos nuestros abrazos, esos en los que yo acudía suplicante a tu pecho y depositaba mi cabeza sobre tu cuello y mi mano sobre tu nuca, enraizando mis dedos con tu pelo de oro; notando nuestros corazones suaves y lentos, vivos gracias al alimento que les dábamos.
Echo de menos nuestros abrazos, esos en los que tu agarrabas mi espalda y respirabas mi pelo, esos en los que no podía caber nadie más porque nos sentíamos uno. Esos en los que la palabra plural carecía de sentido.
Echo de menos nuestros abrazos, esos en los que nosotros vibrábamos de amor sin necesidad de palabras, esos en los que sobraban los "te quieros" porque algo en el el pecho te decía que el mundo giraría en torno a nuestro amor
Echo de menos nuestros abrazos, cuando sabía que todo iba a salir siempre bien.

Echo de menos cuando todavía nos amábamos, cuando todavía tenía a alguien a quien querer, sin que me llegase a pasar factura.

Hay tanta gente buscando un amor como el nuestro y nosotros lo matamos ¡Lo asesinamos!
Valientes criminales.

lunes, 18 de febrero de 2013

Demasiado

Se me escapa el amor
entre los dedos
sin poder retenerlo.
Nacida para amar
y ese es el vacío
que me consume.
Ya no hay besos que dar
miradas que regalar
ni caricias que enseñar.
Corazas inservibles
que no significan nada
pues esto lo es todo.
Se me escapa el amor
entre los dedos
a la espera de aquel
que esté destinado
a recibirlo.

domingo, 17 de febrero de 2013

Te Quiero....

Pero no podía marcharme de tu vida sin hacértelo saber.
Lo siento...
Siempre quise que conquistásemos el mundo juntas.
Aún así, lo haremos, cada una a su manera...
_______________________-· € ·-________________________

viernes, 15 de febrero de 2013

I latina



Vomitandosentimientosenunacuartillaacuadros...

lunes, 11 de febrero de 2013

El pecado



Franz Von Stuck, 1893.
La más pura representación del pecado: un cuerpo de mujer. Rostro que se intuye en la penumbra. Oscuridad en la que resaltan sus ojos, llenos de la viva tentación, sus labios intensamente rojos que sólo pueden pedir una cosa.
Y su cuerpo.
Enmarcado con la sombría negrura de su pelo, palidez que invita 
a perderse, en ella.
Cuerpo de mujer, temible pecado. 
Y la serpiente lo asume retándote a acercarte, pero aún así lo haces. Cómo no ibas a hacerlo si todo en ella te estaba llamando. 
Todo menos lo que está guardado tras su pulida piel de marfil, entre sus pechos perfectos, entre su sexo y su boca. Todo menos lo que realmente necesitas.
Si Eva te ofrece su cuerpo, toma tan sólo su alma... Es lo único con lo que te quedarás.


Principio de mes

Mientras la luna se mantiene oculta, en su oscuridad envolvente, dos almas se pierden durante un instante fugaz.



"Love is not a victory march
It's a cold and it's a broken hallelujah"


Pero en la brevedad de un segundo volverán a separarse
de nuevo...
Y nadie sabe cuando puedan volver a encontrarse.

lunes, 28 de enero de 2013

Remember me

< Todo lo que hagas en la vida sera insignificante, pero es muy importante que lo hagas, porque nadie mas lo hará. Como cuando alguien entra en tu vida y una parte de ti dice: "no estas mínimamente preparado para esto", pero la otra parte dice: "hazla tuya para siempre".
Michael, Caroline me preguntó qué te diría si supiera que puedes oírme. Le dije que eso siempre lo había sabido: "te quiero".>


Los besos (no) están prohibidos

Porque después de todo, un beso no es más que un encuentro entre dos sustancias necesarias en su búsqueda insaciable y esto es algo que ocurre constantemente a nuestro alrededor.
Sin que nos demos cuenta una semilla germina en la tierra, rozando con sus raíces el húmedo suelo. ¿Quién es capaz de afirmar que aquello no es uno de los más sublimes besos? Así como el mar, acariciando en su constante ir y venir la orilla. O el sol recortándose en las montañas a causa del atardecer, con toda la pasión desplegada en sus colores.

Un beso no es más que el fugaz desenlace del eterno encuentro, y algo así no puede ni podrá ser prohibido entre dos almas necesarias.

domingo, 27 de enero de 2013

Si pudiera...

Ojalá pudiera, ojalá hubiera existido un lugar donde poder amarnos, eternamente, tal y como prometimos. Siento tanto no haber podido cumplirlo. Por más que busco no encuentro dentro de mi lo necesario para poder sentirte de nuevo, para poder amarte igual que hice antaño, con toda mi esencia. Pero ya no queda suficiente de eso. Ya no hay manera de volver a aquella magia que prendimos, a ese maravilloso sueño que comenzamos de la mano, siempre de la mano. Era esa facilidad que tenían nuestros cuerpos de encontrarse, esa capacidad que tenían nuestras almas de fundirse en una mirada. Eso se extinguió, lo ahogamos y lo hicimos desaparecer. Son tan distintos nuestros caminos, que lamento con toda mi alma, esa que tanto te amó, no haber podido verlo desde el principio. 
Ojalá existiese un futuro que nos mantuviese vivos, pero tan sólo nos quedaba el presente, y yo necesitaba más...
Si pudiera, iría contigo hacia donde quiera que te llevase tu camino... Pero yo ya emprendí el mío. Y ya ¿qué nos queda? Nada, salvo el recuerdo de lo que es amarnos.

domingo, 20 de enero de 2013

No sé cuándo dejé de amarte a ti, para comenzar a amar la rutina que habíamos creado.
Todos mis gestos, mis miradas, mis caricias, vivían en modo automático desde hacía ya un tiempo, vivían únicamente para ti, pero no nacían de un sentimiento elevado. Parece que venían de la cómoda y cálida confianza que, tras casi dos años de evolución conjunta, habíamos logrado.
No sé cuándo dejé de imaginar únicamente un futuro juntos, para conformarme con vivir un presente fácil. Te he amado, sí, te he amado más de lo que logré amar a nadie jamás. Y sin embargo hoy ya no te amo, ya sólo sé que te quise, ya sólo sé que eres mi más bello recuerdo de amor. Pero vives dentro de un corazón marchito.
No logro recordar cuándo rechacé las esperanzas y me cansé de esperar imposibles.
No sé cuándo comenzó a morir nuestro amor. Quizás, sólo quizás, hayamos vivido aquello que Benedetti escuchó en el Jardín Botánico. Quizás nuestro amor no fue más que un niño muerto.
Pero cómo, cómo iba a vivir nuestro amor si mi alma buscaba caminos que la tuya ni siquiera se atrevía a intuir. Cómo iba a crecer nada entre dos desconocidos, cómo iba a crecer yo, si tu sólo bogabas por ir hacia atrás.

Y sin poder verlo se trazó una línea que únicamente se sustentaba por lo que habíamos sido juntos, por las vibraciones que tu voz provocaba en mi cuerpo, por las veces que nos dijimos "te quiero" y nuestras mariposas despertaron, por las miradas que lo inundaban todo... No sé cuándo empezaste a tener razón al decir que ya no era la misma, que mi mirada estaba vacía, vacía de ti. Y te dejé de amar sin dejar de quererte, te dejé de amar sin querer abandonar nuestro futuro, o la huella de lo que habíamos querido crear juntos... Y no lo vi, no quise ver que había fallado mi apuesta, no quise ver que me equivoqué con nosotros, que me equivoqué con aquello de conquistarte, con empeñarme en que me amaras.

sábado, 19 de enero de 2013

Una nueva estación

Es imposible no abrir los ojos sin saberlo, sin tener la certeza de que pasará, de que el miedo se encaminará entre mis venas y me hará temblar, en algún momento de todo esto. Pero jamás me atrevería a parar. Es esa increíble sensación que te produce montarte una y otra vez en una montaña rusa, y sabes, sabes desde el principio que terminará, sabes desde el principio que el vello se te pondrá de punta y sabes desde el principio que en determinado momento del viaje querrás bajar... Pero una vez termine, sé que me volvería a montar hasta que el sol descendiese y las montañas se recortasen sobre el horizonte, hasta que mis pulmones se desgastasen de chillar toda mi adrenalina. Una y otra vez, como una droga de la que no existe desintoxicación posible, ni vuelta atrás. Y no quiero ni querré evitarlo. Y nunca dejaré de soñar que, algún día, esa montaña rusa dure para siempre.
Al fin y al cabo vivir es esto: es adrenalina, miedo, energía, pánico, desgastar la voz y las ganas, colmar los días de sinsentidos, de verdades, de mitades rotas y enteras, es expresar sentimientos y callarlos, es descubrir mentiras y tratar de no devolverlas, es amar hacia fuera y con las puertas cerradas. 
Después de todo la vida no es otra cosa que VIVIR.

sábado, 12 de enero de 2013

Hijo de juez.

Ha sido un día tan largo, tantas cosas las que he querido decirte y tantas las que he querido callar. Han sido tantos los pensamientos, tantas las palabras derramadas sobre el papel, tantos los suspiros, tantos los desvelos... Que he acabado llegando a la conclusión de que lo mejor sería definir de una vez por todas todo esto, esto tuyo y mío, esto nuestro.
Sabes muy bien que, hoy por hoy, vivimos un sinsentido. A la espera de una quimera que quizás nunca llegue, a la espera de un sueño juntos que puede que nunca nazca, que probablemente nunca lo haga. Porque cuando quieres algo en tu vida no importan los obstáculos, simplemente está, simplemente llega, se desplaza hasta ese pequeño rincón de tu alma en el que debiera estar. Y crece. Sea cual fuere la faceta de tu vida, no es único del amor. Sin embargo entre nosotros no ha crecido nada, salvo tus miedos y mis incertidumbres. Y está bien, nadie dice que tenga que ser malo. Pero esta obsesión tan lejana de lo que sería el amor no nos hace ningún bien, ni a mis sueños, ni a tus planes, ni a mi, ni a ti.
Ha sido duro llegar a esta conclusión, llevo pensando cómo decírtelo una semana, llevo intentando decidir qué es lo que menos daño me hará, que es lo que menos te dolerá, qué es lo que realmente quiero en mi vida y el único modo que he encontrado ha sido a través de aquí, de este espacio tan mío, que te he tenido tan secreto.
Puede que no entiendas ni compartas nada de todo esto, al fin y al cabo no sabes nada de mi, pero yo no quiero vivir más esta clase de situaciones porque para mí esto dejó de ser divertido hace un par de años ya. Cuando se repiten las situaciones, aunque sea con personas distintas, y ves que la decisión no llega, que lo que pudiera ser nunca será... Terminas conociendo el final de antemano. Acabas decidiendo que no quieres jugar más a eso, a ser maestra y madre, a intentar hacer que algo crezca. Y contigo traté de morder mi lengua y simplemente me escondí de esa "tarea" y encerré misterios ya resueltos, pero aún así me dejé simplemente llevar de nuevo hacia esos derroteros a los que me juré que no volvería y se me está empezando a ir de las manos.
Mi conclusión no ha sido otra que la de aclarar de una vez por todas lo que será y aclaro que no será nada. Son demasiados los contras, y parece no merecer la pena, no del todo. Me gustaría poder ser más fuerte para poder aplazar todo esto y simplemente evitarte en mi pensamiento y permitir que todo o nada pudiera llegar a suceder. Pero me gustan las decisiones y me gustan las cosas claras y el chocolate espeso.
No pretendo que dejemos de ser amigos, tan sólo dejar cristalino el hecho de que no hubo, hay o habrá nada entre nosotros, nada que no sea una linda amistad, no al menos mientras sigamos siendo quienes somos hoy, no al menos mientras no sepamos entrar el uno en la vida del otro, sin miedos, sin barreras, sin peros, sin mentiras, sin justificaciones, sin excusas...
 
Querría poder decir que simplemente ha sido divertido, un bonito y divertido juego de máscaras en el que hemos bailado un precioso vals sin saber quienes éramos realmente. Pero cruzamos la línea muy pronto, y las máscaras no cayeron, no se rompió la mía y la tuya tampoco. Y esa línea que quebró lo hizo cuando aún ninguno de los dos estábamos preparados para ello y dejó de ser divertido para empezar a ser complicado.

Aquí escupo estas palabras de un modo un tanto egoísta quizás, pero ya no sabía qué más hacer con ellas, y ahora son enteramente tuyas.
Te regalo el blog, por si te quieres dar un paseo o dos, pero no te quedes demasiado, porque está lleno
de fantasmas.

Bifurcaciones Prohibidas

No vengas, no llegues,
no entres.
Por favor.

Se está gestando
una doble cámara
Dos puertas cerradas
Mientras una crece
la otra muere.

Pero cómo,
cómo puedo soportar
ser capaz de hacerlo
de partirme para dos
entre ti y entre él.

Cómo puedo seguir amándole
y a la vez
comenzar a quererte.
Esa cruel y débil línea
que separa el juego
del amor
la obsesión
de la realidad.

Antes ya no era capaz
de sobrevivir
a uno de los tuyos
Amor
y ahora...
Me impones una doble tarea

Voy a desaparecer...

En el inefable vacío
de tu locura
y su cordura.

Partida
entre dos almas prohibidas
Entre dos bocas cerradas
Entre lo que fue
y lo que no debería de ser

Odio todos mis "sin embargos"
todos mis "peros"
Odio no poder razonar
ni en letras, ni en aire
ni en muerte.
Odio estar haciéndolo todo
y todo mal.
Odio no poder olvidaros.

miércoles, 9 de enero de 2013

12 Mentiras de Navidad

He estado haciendo cuentas
y son 12 las veces que puedes
mentirme
en un
segundo.

Mientes con tus ojos
que no son de caramelo
Con tus manos mientes
pues no buscan nada en mi
Mientes con tu sonrisa
que no regala nada
Con tus miedos, ignorantes
mientes
Mientes con tus sueños
que son infundados
Con tu voz
que esconde realidades
Mientes con tus silencios
que nunca fueron sinceros
Y con tus pies
que no hacen camino

Mientes con tu piel
de terciopelo
que se agrieta en tu espalda
Con tus dulces labios
suaves
que esconden demasiados
secretos

Mientes, mientes, mil veces
mientes
con tu Verdad
pues su segundo nombre
es Engaño.
Mientes con tus sentimientos
que no son tuyos
si no del Miedo.

lunes, 7 de enero de 2013

Invitados

---Resulta tan complejo todo esto... Esto tuyo y mío, nuestro.
---No soy capaz de retener entre mis manos los pensamientos, que viajan a 1.000 por hora, huyendo y no.
---Es complicado porque siento que podría llegar a ser algo, algo real, algo bueno y sin embargo me embarga la sensación de que toda nuestra historia ya pasó. Antes incluso de poder comenzarla. Un fugaz Romance de Invierno que ya no hará que crezca nada más, una tierra fría y yerma.
---Yo he de seguir mi viaje y tú estás demasiado anclado en el tuyo...
---Existen tantos sueños que podrían ser compartidos y sin embargo, existe un "sin embargo" y tú estás destinado o encerrado con alguien que ya pertenece a tu vida y yo simplemente fui una intrusa más en tu camino.
---Y marcharé, como hicieron las otras y ella quedará, como ha hecho siempre. Y vuestra historia será real y bella y ojalá pueda vivirla desde fuera. A una distancia prudencial.
---Supe, nada más verte, que me traerías problemas. Y lo hiciste. Pero no me arrepiento de tener hoy que hacer limpieza de ti. Os barraré a los dos a la vez de mi vida. Y mi salón volverá a estar libre de huéspedes. Porque yo ya no quiero más invitados. Ya únicamente quiero a alguien que esté dispuesto a venir para quedarse. Y ese no eres tú, por mucho que me pese.
---Y ese no era él aunque eso signifique que tendré que olvidar todas sus caricias, su tacto, su olor, su pelo, su rostro, su piel...
---Pero no, definitivamente no quiero más invitados. Porque cuando os vais, u os hecho... Mi alma queda igual de vacía que antes.

Por un sólo día

Podría enamorarme de ti
o de cualquiera
Siempre que un dulce saxofón
nos envolviese
con sus noventa melodías.
O que el sol bañase
con su tibia luz de atardecer
nuestros rostros
y tu mirada.

Podría enamorarme de ti
o de cualquiera
Siempre que el aire frío
nos invitase
a refugiarnos en nosotros
O que la niebla empañase
todo cuanto nos rodea
Incluida la sonrisa
de ese cualquiera.

Podría enamorarme,
sería muy fácil hacerlo
ya fuese de ti
o de cualquiera
Siempre que naciese la magia
necesaria entre dos almas
y sólo, solamente,
por un día.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Petición

Cauterízame el alma
y exímeme
de esta insulsa agonía.
Pues ni el hielo tan frío quema,
ni las llamas, ni la locura.
Y en cambio tú me desangras
con tu triste armonía.

Empapa mis heridas
en alcohol
para que mi cuerpo olvide.
Pues ni el corte tan fuerte daña,
ni la espada, ni la daga.
Y en cambio tú me consumes
con tus sueños faltos de vida.

Pule tú mis miedos
con palabras
para poder salvarnos.
Pues no existe mayor dolor,
ni duelo, ni patraña.
Y en cambio tú te refugias
en tu triste cobardía.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Carta de despedida a su esposo:

"Querido:
Estoy segura de que me vuelvo loca de nuevo. Creo que no puedo pasar por otra de esas espantosas temporadas. Esta vez no voy a recuperarme. Empiezo a oír voces y no puedo concentrarme. Así que estoy haciendo lo que me parece mejor.
Me has dado la mayor felicidad posible. Has sido en todos los aspectos todo lo que se puede ser. No creo que dos personas puedan haber sido más felices hasta que esta terrible enfermedad apareció. 
No puedo luchar más. Sé que estoy destrozando tu vida, que sin mi podrías trabajar. Y sé que lo harás. Verás que ni siquiera puedo escribir esto adecuadamente. No puedo leer. 
Lo que quiero decir es que te debo toda la felicidad de mi vida. Has sido totalmente paciente conmigo e increíblemente bueno. Quiero decirte que... Todo el mundo lo sabe. Si alguien pudiera haberme salvado, habrías sido tú
No me queda nada excepto la certeza de tu bondad. No puedo seguir destrozando tu vida por más tiempo. No creo que dos personas pudieran haber sido más felices de lo que lo hemos sido nosotros.
V."


Virginia Woolf

domingo, 18 de noviembre de 2012

Cuando lo que te espera es una cama fria y sola la única solución es intentar convencer al insomnio de que te ayude.

Su Satisfacción

Gritos ahogados de dolor.
Gritos de tener que tomar una decisión
y no poder.
Gritos acallados por una almohada.
Gritos convertidos en delicadas lágrimas,
lágrimas que empapan mi piel.

Qué es el amor si no hechos.
Qué es el amor si no decisión.
Gritos ante una heroicidad inexistente.
Gritos ante SU cara de satisfacción.

Me venciste, nos venciste.
Venciste aquello por lo que luchamos.
Suplico por que estés contenta
y por que tu conciencia te permita dormir hoy,
porque mañana,
mañana puede ser el principio del fin.

jueves, 18 de octubre de 2012

Está llegando:

Se nota que viene El Otoño porque el aire comienza a hacerse más frío y cada vez se puede respirar mejor ese característico olor de otoño, olor de lluvia y hojas tristes. Olor de romántica melancolía.
Pero no es sólo eso lo que me ha hecho darme cuenta de que El Otoño llega. Lo he notado en mi tripa, en esas ganas que me suben desde el estómago hasta la garganta, y me hacen desear patear montones de hojas marrones y también, por qué no, alguna que otra confusa hoja verde. Son esas ganas que me entran de chapotear en los charcos y de tomarme un té muy calentito mirando cómo el frío se apodera de todo desde la ventana.
Sé que viene El Otoño porque se me duermen las ganas del verano.
Sé que viene El Otoño porque es la época más romántica del año y se me están avivando las ganas.


sábado, 29 de septiembre de 2012

Mi felicidad

Hasta hoy no he conocido mayor placer
que el de encontrarme sobre sus manos.
Sentir cómo esas manos suyas
tan firmes y llenas de vida
me sostienen,
me guardan,
me protegen del olvido.
Placentero como su mirada,
que bebe mágicamente de mi
extrayendo todo lo que soy
con avidez y algunas veces
con deseo.
Preguntándose con su mirada
cómo será mi futuro,
compartiendo mis sueños
y descubriéndome segundo a segundo.
Pero todo llega siempre a su fin
haciéndome desear ser menos
ante sus ojos
y que, de algún modo,
el aburrimiento por lo que soy
le hiciera tomarse esto con más calma.
No elegí ser una novela de aventuras,
hubiera preferido ser tan sólo
un denso libro de historia,
para que el final no llegase tan rápido.
Y sé que es inevitable que
cuando llegue el último momento,
nuestro último momento,
Él pase mi última página
y con un tierno y solemne movimiento,
cierre mi solapa.

viernes, 13 de julio de 2012

¿Y mi hogar?

Algunas mañanas o tardes grises como la de hoy, incluso algunos días brillantes de sol, me pregunto dónde estará mi hogar. Cierro los ojos e intento recordar ese lugar, ese huequito de habitación que sea sólo mío, pienso en una casa en concreto, luego en otra, luego en una ciudad... Pero no pertenezco a nada de eso. Incluso ahora, en la casa que mis padres escogieron para pasar el resto de sus días, me siento como una extraña... Después de todo, yo no formo ya parte de esto, parte de esta casa, parte de este hogar... Me siento como una invitada, un personaje que está de paso, pero cuando me vaya y llegue al que va a ser mi hogar durante los próximos nueve meses no voy a sentir que se trata de mi hogar, será la casa de otro, la cama de otro, la habitación de otro, en la que yo sólo estaré de visita.
Por esto no puedo evitar preguntarme ¿Y mi hogar? Todas las personas tienen uno, pero el mío se perdió entre las cajas, en algún camión y no sé por qué, pero temo que pasará mucho tiempo hasta volver a tener mi hogar.
Hasta que alguien quiera aceptarme tal como soy, sin pretender cambiarme por normas, sin que una conveniencia lo firme. Crear un hogar, y sentir ganas de llegar a casa... No se cuánto tiempo pasará.
Porque mi hogar no está con las personas a las que amo, eso lo separa una creencia contra la que no puedo ni quiero luchar, por respeto, por amor.

domingo, 17 de junio de 2012

Recordando olvidos

No tengo claro si tanta madurez y tanto aprendizaje nos hacen ir hacia delante o hacia atrás... Al fin y al cabo, no hemos hecho otra cosa que perder esa facilidad con la que nos presentábamos de niños ante la vida. Una carrera significaba una sonrisa o un enfado, pero nunca sufríamos más que un Rato muy corto. Sin embargo ahora los Ratos de sufrimientos se nos hacen eternos.
Con ese ansia de cambiar, de madurar, de aprender hemos olvidado lo fácil que es ser felices, olvidando que no son cosas desligadas, si no que tienen demasiado que ver la una con la otra. Debería de tratarse de que cuanto más vivamos más fácil nos fuera aceptar la vida como un juego y por lo tanto, saber disfrutar de ella desde nuestra nueva condición de "sabios". Y sin embargo, cuanto más luchamos por crecer en la vida que el mundo ha creado para nosotros más nos olvidamos de lo que éramos antes, de lo que soñábamos, de lo fácil que era sacarnos una sonrisa.
La transición de niño a adulto nos cambia también hacia un mundo donde las sonrisas son caras, y las alegrías costosas. Un mundo inconformista y exigente. Pero que después de todo sigue siendo el mismo mundo en el que tu dibujo podía no ser el más maravilloso, pero tras unos interminables 20 minutos de realización te parecía la obra de arte de tu vida, y, salvo que alguien del mundo de los mayores te sacara de tu "ignorancia", jamás renunciarías a ella. Hoy somos nuestro peor crítico, amamos las obras de los demás y nos cuesta amar las nuestras propias, deshechamos nuestros logros como insuficientes olvidando que no es la obra, que lo importante es el creador y lo que ha crecido con ella... En definitiva, pagamos caras nuestras sonrisas.

miércoles, 6 de junio de 2012

I won't give up



When I look into your eyes
It's like watching the night sky
Or a beautiful sunrise
Well there's so much they hold
And just like them old stars
I see that you've come so far
To be right where you are
How old is your soul?


  I won't give up on us
Even if the skies get rough
I'm giving you all my love
I'm still looking up

And when you're needing your space
To do some navigating
I'll be here patiently waiting
To see what you find

'Cause even the stars they burn
Some even fall to The Earth
We've got a lot to learn
God knows we're worth it
No, I won't give up...

I don't wanna be someone who walks away so easily
I'm here to stay and make the difference that I can make
Our differences they do a lot to teach us how to use the tools and gifts
We got, yeah, we got a lot at stake
And in the end,
You're still my friend at least we did intend for us to work
We didn't break, we didn't burn
We had to learn, how to bend without the world caving in
I had to learn what I got, and what I'm not and who I am...

I won't give up on us
Even if the skies get rough
I'm giving you all my love
I'm still looking up
Still looking up...

I won't give up on us
God knows I'm tough, he knows,
We got a lot to learn
God knows we're worth it

I won't give up on us
Even if the skies get rough
I'm giving you all my love
I'm still looking up...

lunes, 4 de junio de 2012

Viaje.

Parto de tu mirada encendida
de tus ojos vibrantes,
chispeantes de vida.
Parto de tu mundo
 y nazco de tu sonrisa.
Es a través de ti que nutro
cada célula de mi felicidad
cada espasmo de mi alegría.
Con tu historia creo mi voz
en un enlace equivalente
que provoca vida, ruido y risas.
Tú y Yo, dos almas necesarias,
que con su pasado,
 vuelan hacia un futuro.
Somos el aire y la faz, 
el Sol y la Luna,
 el frío de la noche 
y el calor del medio día.
Somos la eterna pareja de amantes,
Cuyo viaje, apenas acaba de comenzar.



jueves, 17 de mayo de 2012


        He pasado demasiado tiempo tratando de olvidarte y, sin embargo, tan sólo he conseguido echarte más de menos. Una y otra vez he soñado con el momento de reencontrarnos pero para lo único que me ha servido es para darme cuenta de que el número tres ya no tiene tanto peso como antes, que los proyectos a largo plazo no existen para mi, no con un tres haciendo de unión, al fin y al cabo, es un número que no puede encerrar nada.
        He tratado muchas veces de decirte adiós, pero eso me parece demasiado tiempo. Y me di cuenta de que no suelo escuchar las demás voces que tratan de orientarme, y si tú no eres principalmente para mí, ¿para quién eres entonces? Empezaste siendo un regalo desde lo más hondo de mi. Y de nadie más. Pretendí transformarte en un escaparate semi-secreto, elitista y encadenado. Pero hoy me doy cuenta de que eres sólo mío y así es como tiene que ser.
Es hora de soltar las cadenas y respirar aire puro, desde mis ratos de soledad.

martes, 3 de abril de 2012

Purple Rain


Caí en tus brazos
junto con la fría lluvia de primavera.
El aire resbalaba entre nosotros
pues en ese instante
era lo único que tenía cabida.

Empapado nuestro espíritu
miramos al cielo y dejamos
que las lágrimas de tristezas pasadas
bañaran nuestro rostro.
Y esa fue la última vez
que dejamos que el pasado
se inmiscuyese.

No existía más calor
en el mundo
que el de nuestra mirada.
Y lo comprendimos,
No seríamos más uno y dos.

lunes, 19 de marzo de 2012

Es hora de cambiar

miércoles, 7 de marzo de 2012

Cuarentena ad infinitum

Hablo de la soledad que se asienta
sobre tu pecho
y aprieta
aprieta como si quisiera
exprimir tu alma
Mientras,
Todos ríen.

Paseo por mi mundo
con mi alma vagabunda
a sabiendas de que
no hay protagonista en mi historia
ni lo habrá en mi muerte.
Mía es sólo la soledad
sólo mía la fría, dura e intangible
soledad.
Mientras,
Todos ríen.

En un trasegado y vivo mundo
donde Todos forman cadena
donde Ellos encasillan piezas
muero yo
mientras Todos ríen.
________
________

Al otro lado del mundo
entra Ella.
Ella con su pelo limpio,
brillante, sedoso,
p e r f e c t o.
Ella, de la mano del chico
al que todas quieren.
Sale Ella
y Todos salen.
Sale ELLA
y TODOS salen.
Al otro lado del mundo
entro yo
mientras, fuera, Todos ríen.

domingo, 26 de febrero de 2012

Nunca quise ser princesa

Nunca quise ser en el lecho,
bajo tus brazos, una princesa.
Tan sólo una dulce amante
sin estamento ni nombre
sin más poder que mis sueños.

Donde sólo yazcan entrelazadas
tus piernas y mi alma
mis visiones con tu cordura.

Y en la tempestad que desata
el horizontal mundo
dormir temores y desalientos
para así, por fin, despertar
en la calma de tu mirada.

sábado, 11 de febrero de 2012

Alma y mujer.

Ahora que tengo tiempo, y espacio y un instante de calma te digo:
Que no hay en el vocabulario español una palabra que sea suficiente para agradecerte y que no se quede pequeña. Son ya unos cuantos años y aún sigo descubriendo que es difícil que te ganen como persona, como alma, como ser humano. Eres mi confidente y mi amiga y a la vez me enseñas, me instruyes y haces de guía cuando todo está demasiado borroso y oscuro para seguir. Eres, Elisa Coll, alma y mujer, pero desde luego alma, por encima de todo mujer.
Y te quiero, porque me das la cordura que me falta cuando me falta y me bajas de otros mundos cuando mi "cordura" ha estado demasiado en escena, aunque hay mil cosas más por las que te quiero y son tan pequeñas que escurrirían de estas líneas y tan grandes que dejarían obsoletas todas las demás publicaciones.
Gracias, G R A C I A S, por dedicar tu tiempo a consolar mis arrebatos inconsolables y por invertir un gran gasto de palabras en mi conciencia. Gracias por darme consejo y enseñarme que siempre se puede ser mejor.
Te quiero.
<3

jueves, 9 de febrero de 2012

El mundo


"Gira el mundo, gira en el espacio infinito [...] Con las penas y alegrías de la gente como yo [...]
En el silencio yo me pierdo [...]
El mundo no se ha parado ni un momento, su noche muere y llega el día...
Y ese día vendrá"

lunes, 16 de enero de 2012

Ritmo

No se les puede poner nombre, pero se sabe cuando son perfectos.
Tienen un ritmo que no siempre es fácil de sentir y que en ocasiones necesita de un plural. Empieza desde la primera mirada, cuando tus ojos saben antes que tus labios qué es lo que anhelan, y te acercas, sin despegar la vista de aquello que tanto deseas, y es entonces cuando comienzas a sentir el ritmo... Cuando tu cabeza gira lentamente, buscándolos y el deseo se te hace más y más intenso. Pero no te precipitas, porque estás vibrando con ese ritmo, tan sólo te acercas y sientes su suspiro en tus labios y no puedes hacer otra cosa que desearlo. Su mano se posa lentamente en tu cintura y te transmite toda su calidez y toda su pasión. Y cuando sus labios te rozan tu único propósito es demostrarle cuanto los deseas, cuanto le deseas, y caes en el instante perdido mientras todo tu cuerpo sigue el acompasado ritmo que ambos habéis marcado. Porque hay cosas en las que no se puede ser egoísta.
Me gustaría poder ponerles nombre, pero únicamente puedo decir que son perfectos.

miércoles, 4 de enero de 2012

Máscaras

Hay veces en que las personas nos vemos obligadas a fingir. Un día ocurre algo en tu vida que lo cambia todo y de repente ya no somos los mismos de antes. Pero no podemos expresar como es debido lo que nos está ocurriendo. Siempre tenemos que guardar la parte que consideramos que no será aceptada por la sociedad. Creamos una máscara tras la que ocultarnos para evitar hablar de aquello que nos atemoriza y así poder aparentar que todo sigue igual. El cambio que nos atrevemos a mostrar al mundo es tan minúsculo, tan leve, que apenas es perceptible, lo justo para que unos ojos avispados capten el mensaje y se lancen en nuestra ayuda.
Lo malo es que hoy en día casi no quedan ojos avispados.
Sin embargo esto no pasa en el mundo animal. Si un gato tiene miedo se mostrará huidizo y distante sin ningún reparo. Chillará a los cuatro vientos, haciendo gala de toda su expresión corporal, que no se siente a gusto, que necesita ayuda. Pero los seres humanos somos animales muy poco atentos y tampoco somos capaces de captar estas señales. No somos capaces de ver que detrás de un mal comportamiento hay un miedo irracional al abandono. No entendemos que todo el desdén se debe a que está tratando de buscar un lugar de nuevo, que tan sólo busca más atención.
El problema es que nos hemos quedado sordos y ciegos. No atendemos a las señales que aulla un lobo en mitad de la noche cuando, desesperado, busca su Luna, ni entendemos a un alma perdida que no encuentra sentido a su existencia y no sabe qué otros mil modos utilizar para obtener un poco de dulzura, un poco de atención.
Todos nosotros somos almas atormentadas, pero eso no justifica nuestra ceguera ante la realidad de quien suplica un poco más alto que uno mismo.
Aún no comprendimos que si conseguimos ayudarlos a ellos no será tan difícil nuestro propio rescate.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Como tantos

"Dios, que asco de existencia"
Hay días en los que el clima se te pega al alma y se aferra a ella como una mujer suplicante. Anida en lo más profundo de lo que uno es y te contagia de todo ese frío húmedo que te empapa los huesos, el ánimo y las ganas.
Entonces llega un insensible mosquito y te pica y eso se convierte en una amenaza de muerte porque tu hasta entonces tibio corazón se ha congelado creando témpanos débiles y quebradizos, cambiándolos por sentimientos. Y ese maldito, insignificante e insensible mosquito te ha picado, y ya no hay nada más que puedas hacer porque tu mundo se acaba de derrumbar, de nuevo. El clima te atenaza el alma y no puedes ni respirar y entonces llegan esas débiles gotitas que tratan de escapar para evitar una desgracia mayor. Y tu pequeño, frágil y cada vez menos tibio corazón no sabe cuando podrá recuperarse, se lamenta de haber dejado pasar a ese clima tan frío... Pero qué puede hacer... todo está demasiado frío para poder desembarazarse del clima y dejar paso a la calidez de la que antes hacía gala, esa fortaleza de la que antes era dueño pero que ahora no encuentra por ninguna parte.
Está esperando sentado a que el sol salga y lo cambie todo con su calidez.
-Dios, que asco de existencia - dice enrabietado contra el mundo y de nuevo... Rompe a llorar.