viernes, 31 de diciembre de 2010
Ha sido un placer.
El 2010 ha sido sin duda alguna un año de superación, como todos los anteriores, pero un poco menos delicado. Me ha obligado a luchar, a olvidar, a crecer y hasta a madurar... Realmente digo obligado porque en la mayoria de los casos yo ni quería olvidar, prefería la apatía de no luchar y lo de crecer y madurar, pues, lleva tanto trabajo o más que lo anterior...
Este querido año par se ha llevado una gran voz pero no mató lo que esa voz fue, incluso aumentó su belleza. También me ha enseñado cosas que enseñan los años, cosas fuertes y ciertas, como que hay una edad en la que se deja de temer la muerte y se empieza a tener miedo de la soledad; me enseñó cosas como que todo llega cuando menos te lo esperas, aunque esto ya medio me lo sabía.
Este bendito 2010 me desveló la importancia de los consejos, la facilidad del destino y la felicidad que éste a veces me depara. Me ha enseñado nuevos conceptos que aún no puse en marcha, supongo que eso es tarea del que entra...
Me regaló los 18 y me distanció inevitablemente de la minoría de edad, de la infancia, de la irresponsabilidad en todo el buen sentido de la palabra.
Consiguió que aprendiese a pasar página, a perdonar sin necesitar y a perdonar sin olvidar.
Descubrió despacito y calentito nueva forma de amar, nueva verdad y novedosas también incertidumbres.
De lo malo, lo olvidado, lo no aprendido... de eso no me quedo con nada...
Fue un placer 2010, bello año...
¡Bienvenido seas 2011!
Dispuesta estoy a lo que puedas enseñarme y también a fracasar y caer todo lo que sea necesario.
Feliz año NUEVO, felices NUEVAS oportunidades. =)
jueves, 30 de diciembre de 2010
Días como hoy...
Esto es lo que siento yo cuando estás tumbado a mi lado, con los ojos cerrados y una leve sonrisa escapando de tus labios...
Es lo que me inunda cuando te sé mio, cuando me rodeas con tus brazos y cierro los ojos, y mi sonrisa también escapa.
Cuando de pronto abres esos ojos que hablan solos y sonríes más intenso y me besas
y suspiras
y te pregunto, aunque bien sé que no existe respuesta...
Y tu esencia me acaricia sin necesidad de mandar a tus manos y sueltas alguna reflexión o lanzas alguna pregunta que termina siéndote absurda, pero que para nada, porque la intención habló, de nuevo,
más que las palabras...
Esto es lo que sucede cuando días como hoy...
te pienso...
domingo, 26 de diciembre de 2010
Muerte dulce...
y no son sólo tus miradas,
ni tus silencios...
Me matas de deseo
con tu mano suave
en mi espalda
con tu labio rozando mi
boca
Me matas de deseo
no sólo con tu olor
ni con tus gestos...
Me matas con tus
palabras,
con tu ternura y tu
magia.
Me matas de deseo
y no es sólo tu cuerpo
si no lo que raras veces
desvelas...
sábado, 25 de diciembre de 2010
¿Hasta qué punto...?
Siempre hay lugar para el perdón, sobre todo si es solicitado con palabras; desde luego, si es pedido con hechos. Pero no tengo claro del todo a qué hay que ceñirse cuando respondes perdonando... Volver a atrás, olvidar y retomar la "amistad" no entra dentro de la definicón de perdón, sí que se trata de olvidar, de digamos, retirar toda culpa... Pero supongo que no hay obligación alguna de retomar nada, si fué capáz de causar daño esa amistad nunca valió nada, y tampoco es cuestión de pisar sobre uno mismo. Ni por el más sincero de los perdones.
Esta vez la petición llegó y no provocó ganas de amistad, simplemente se dió el perdón y se aceptó su culpa.
Esta vez quedó claro que frente a esos sinsentidos no cabe más que perdonar, se agotó el espacio para todo lo demás.
¿Perdonar? Siempre que lo pidas...
¿Retomar? No hay cabida ya...
martes, 21 de diciembre de 2010
Una serie de catastróficas desdichas:
sucedió.
Estúpidamente me zambullí
en el jardín de ensueño
Y al cruzar la puerta
me vine dando cuenta;
aparecí en un lugar no desconocido.
Como no tan amenudo
me perdí.
Y descubrí, redescubriendo,
el caos vegetal
flores, ramas y raíces,
enredándose y enredando,
dejando de lado las hojas
pobres, no pueden nada que ver.
Como no tan amenudo
oscureció.
Apenas aparecieron las sombras
la incertidumbre se acercó
gustosa.
Anudadas a su cintura
la incomprensión y el mal genio.
Mi jardín se marchitó.
Como no tan amenudo
no murió.
Aún oscuro y enrevesado
tentándome y tentando
pide a gritos
y callando
que ni el aire, ni la lluvia
le salven.
Como no tan amenudo
no escuché.
Dispuesta a la lucha
reacia a la muerte
Dispuesta sin emblema
entrando fuera de la decisión
La llave giraba
y el pomo no.
Como no tan amenudo
terminó.
lunes, 20 de diciembre de 2010
Así es mi Ratos:
lo dulce y cercano.
Eres mi espacio,
pequeño y recogido.
Y guardas
mi recuerdo,
Pero no un recuerdo
de imagen,
si no uno intenso,
de los que no se dicen
de esos que no se saben.
Eres recuerdo en palabras
y en imagen
pero también eres música.
Música a través de mis letras
y de mis oídos.
Gracias por permitirme pasear
por mi,
Y recordar de mi y aprender
de todo...
miércoles, 15 de diciembre de 2010
Despertar en sueño:
El recuerdo del extraño sueño aún pululaba en mi cabeza y ellas, bellas, dormitando aún, aportaban la calma que el momento necesitaba. La sensación de una niñez aún por vivir me reclamaba y de nuevo, sonreí. Creo que no hay mas bello despertar que el de hacerlo dentro de una ilusión, bañada por el dorado sol, arropada por dos pequeñas soñadoras y viajando aún por mi sueño, da igual cual, mientras no tenga sentido...
Pude sentirlo, un instante tan sólo, pero volví a vivirlo, tenía el mundo entero por delante, aún a mis pies, nada estaba decidido, las preocupaciones ni se asomaron, y la niñez me acogió de nuevo, en un breve segundo...
volví a mirar el sol.
(Lamento copiarte Walrus, pero me ayudó a escribir: http://www.youtube.com/watch?v=jYoq2Nijqvw&feature=player_embedded#! )
lunes, 13 de diciembre de 2010
Infinito.
la sonrisa no me abandona.
Quizás mereció la pena la espera,
porque me di mayor cuenta de que
Tres, hace tiempo que dejó de ser un número.
Y es tan simple el sentimiento,
y tan sencillo compartir,
y tan tonto disfrutar,
y tan fácil darse cuenta de que
Tres, hace tiempo que dejó de ser un número.
Que mucho se ve cristalino
y los miedos dejan de ser locura
se asimila la nostalgia
y se graba que
Tres, hace tiempo que dejó de ser un número.
Siempre merecerá la pena que la confidencia,
el cariño, la magia... permanezcan intactos.
Tres, dos, uno...
Infinito
miércoles, 8 de diciembre de 2010
Así:
sin más calor que el de mi toalla,
el pelo mojado cayendo sobre mi cara,
la luz tenue,
el sol escondido hace rato,
Yiruma de fondo acariciando sensaciones.
Así, arropada como estoy por "Don Domingo",
pensativa y contrariada,
echando de menos algo,
pero sin saber el qué.
Así, arropada como estoy,
olfateando sin querer,
memorizando mi aroma,
nostalgiando sueños,
queriéndote a mi lado,
desechando navidades,
recordando sonrisas.
Así, arropada como estoy,
creo que me lancé
a una carrera desesperada y
también
que todo está en su sitio,
bien.
Así, arropada como estoy por la melancolía,
necesito a alguien que me entienda
y no,
que comprenda
y discuta
lo mucho que
(te)
temo
y
(te)
necesito.
domingo, 5 de diciembre de 2010
Recuerdos de agua Marina:
Acuden perezosos
no por vagancia
simple
nostalgia.
Sublime generosidad.
Poderosa voz capaz de
mover montañas
desmigajar
recuerdos.
Siempre fidelidad.
Amor de padre,
mas que tío
amor de
abuelo.
Cierro mis ojos y recuerdo
tu agua
Marino.
Tus valles,
recovecos
y claros.
Cierro mis ojos y
aún vive
tu recuerdo.
jueves, 2 de diciembre de 2010
Recuerdos de metal:
más. Con cuerpo de necesitarla.
Los tacones de sus botas sentenciaban el suelo. Su peinado se había desmoronado, respondiendo a la pasión abandonada. Poco a poco, frente al espejo, ella comenzó a retirar una a una cada horquilla de su voluminoso pelo.
Sintió una lenta mano en su cintura y levantó la vista, ahí estaba él de nuevo. Sus miradas se encontraron en el espejo, ella siguió con su lenta tarea, él comenzó a besar su cuello con tierna lujuria.
Ella respondía deshecha, cuello prohibido, placer eterno.
El espejo jugaba casi más que ellos.
Todas las horquillas estaban sobre la repisa del lavamanos y su pelo quedó como leona de película, ella aún con tacones, él sin deportivas.
Cuando el cuello dejó de parecerle suficiente la volteó apasionadamente, un poco brusco, un poco necesitado, de su boca, de sus besos. Sus manos ansiosas recorrieron sus piernas, levantando ligeramente su vestido, acariciando su pelo, ella correspondía con caricias igual de intensas, sentada sobre la repisa,
las botas jugaban casi más que ellos.
Suspiros eternos encerrados en un cuarto de baño.
Ambos abren sus ojos: se miran, intensos, el momento terminó, pero ellos,
ellos continuarían el juego, esta vez,
en otra estancia.
miércoles, 1 de diciembre de 2010
Cárcel:
Había recorrido con la mirada, lenta y disimuladamente aquella estancia esperando, sin suerte, encontrar una salida, una cuerda a la que aferrarse para huir de aquella tortuosa situación. Enfrente suyo tenía al más temido carcelero y a su izquierda (dedicándole una mirada desquiciante y plagada de deseo) al demonio del que ya jamás podría escapar. Con asco machacaba en su mente cualquier pequeña imagen que intentara prever una felicidad futura; la ira consumía todos sus pensamientos.
Nunca, jamás, ni en un instante de su existencia deseó ese trágico final, y, sin embargo, dictaron sentencia las ataduras de sangre, su condena atacaba sin remedio.
Frías sus manos, su mirada fría y su corazón congelado; así se plantaba ante esa ineludible situación, lejos de todo lo conocido, lejos de la libertad y lejos de los labios dulces de su hermosa amada, infinitamente lejos de su tacto.
El carcelero recita las condiciones de captura y mientras tanto el infeliz demonio arquea una media sonrisa (si es que se le puede dar un nombre a eso).
El corazón se acelera, las lágrimas acuden perezosas a nublar sus bellos ojos, el momento se acerca, ya está dictada la sentencia, no hay vuelta atrás, el aire se torna irrespirable, hasta el cielo sucumbe a su pesadez, el triste silencio y la expectación apremian.
Llegó el momento, el momento en el que triste y desolada ella da el "Sí quiero ".