Siento tu caricia en mi espalda,
tu penetrante mirada que hace hervir mi piel,
siento el cambio que produces en ella después de una tarde a tu merced.
La compañía en una mañana de sueño,
despertar sientiendo tu calor y verte junto a mi,
Magnificencia absoluta que los antiguos tanto admiraron en ti,
belleza sublime de ser omnipotente
Solo tu, gran Apolo logras darme paz...
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