Me sumergí con la intención de no detenerme, abrí los ojos y todo estaba borroso, la nitidez habitual había desaparecido... Comencé a sentir una presión en el pecho, en mi cabeza, en la boca... Tenía que salir de ahí, tenia que librarme de aquello... Pero mi propósito era mantenerme sumergida y avanzar. Todo mi cuerpo me pedía a gritos que saliera de ahí, que acabara ya con ese tortuoso juego.
Y finalmente, lo hice,
siempre acabo haciendolo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario