Abre los ojos, no esperes ni un segundo más, tengo demasiadas cosas preparadas esperándote hoy... Pero antes: siente el viento entre estas cuatro paredes, huele a verde, oye el tacto de la dulzura, respira mi alma y acepta la caricia de un nuevo día.
Recorre mis palabras con tus labios y sueña que despiertas en mi sueño. Abre, abre, corre, abre, no tus ojos, si no tu alma, abrela a mi. Permíteme el ensueño de tenerte de la forma mas única de todas. Sé, sé para mi. Regalame a ti, siendo sólo para mi.
Como leímos esto juntas, nunca llegué a comentar nada aquí, y creo que ya es hora de hacerlo. La parte que más me gusta es el segundo párrafo, sobre todo lo de "recorre mis palabras con tus labios". Esa frase es genial, por la manera de decirlo y por la imagen que evoca. Si no hubiera sabido la razón de esta entrada, habría pensado en una mañana soleada en la que te levantaste alegre e inspirada.
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