Es nuestro demonio particular y ahí está, guardado en una oscura, silenciosa y diminuta cajita decorada con las palabras vergüenza, miedo, rechazo, realidad ineludible... Y a la que inútilmente tratamos de cubrir con cadenas y candados, para así, poder esconderla durante un tiempo.
Cada día, cada rato, cada tiempo, la recordamos, de repente se desatan esos pequeños, grandes, inmensos demonios que no podemos controlar y vuelan libres alterando nuestra realidad, desatando en nosotros todos esos sentimientos que decoran nuestra infeliz caja. Y queremos correr y huir lejos, pero al voltear la cabeza descubrimos una mirada indiscreta, y la vergüenza ataca más duramente, y nuestra mente bulle y se lamenta. Y entonces no queda otro remedio que compartirlos y sufrir la maldita decoración.
Pero no entendemos del todo que estas mismas situaciones las vive cada uno de los seres humanos que pueblan la tierra: infeliz, feliz y desfeliz, cada uno tiene su propio demonio, más grande oscuro y malévolo, o un poco más pequeño y débil, pero todos absolutamente todos, tenemos una vergüenza que no podemos eludir,
una o varias.
El caso es que "mal de muchos, consuelo de tontos" si y no. Si, porque no hay que avergonzarse de aquello que es ajeno a nuestro control, al igual que ajena es la muerte, de la cual nadie se avergüenza, y el saber que es un mal común debería eliminar más aún esa pesadilla. Y no, porque no por ser algo ineludible hemos de aparcarlo sin tratar de luchar y en la medida de lo posible "cambiarlo".
Reflexiones de una locabuscandoespacio.
P.d.H.
P.d.H.
Totalmente de acuerdo. No te falta razón en cada cosa que dices.
ResponderEliminarPero siempre cuesta enfrentarse a esos demonios, aunque, bien es verdad que siempre nos queda, al menos, una pizca de sentido común y alguien a nuestro lado para poder hacer más llevadero ese ''cara a cara''.
Gracias!
Yo creo que la gente se avergüenza porque en parte sí es algo inevitable... no se puede eludir un sentimiento, eso sí, pero todos nos hemos avergonzado de no haber podido enfrentarnos a una situación de la mejor manera. Ambas cosas pueden combatirse, eso es lo bueno :)
ResponderEliminarYo creo (así en frío xD) que la mejor manera de luchar contra ellas es dejar que vuelen un rato, quitarles los candados, no dejar que nos avergüencen... Sí, qué facil decirlo.
Pero ya sabes, yo siempre estoy dispuesta a acompañarte a cazar demonios si lo necesitas :)