El viento perturbado pasea a carcajadas entre mi pelo
y de vicio se estremece con los acordes
en esencia se siente desnudo
pero junto a mi cuerpo
se desliza como la mejor armadura
No puede escapar
de esta atadura que lo atormenta
y zarandeando espejismos
rompe con toda creencia
Es en mi cuerpo donde encuentra el impulso.
Me regala su última caricia
desde el centro del huracán
sabiéndose bajo mi confesión
detenido el motor
tiene lugar nuestra condena.
No hay comentarios:
Publicar un comentario