Puede que no sea hoy...
Pero un día, cuando ya me hayas
olvidado
en estas frías noches de invierno
en las mantas
y en tus manos
Recuérdame.
En los besos de despedida
y en todos los primeros
En los sueños,
en tu tripa y mi espalda
en el deseo y las ganas
en las verdades dichas
Recuérdame
como aquella que te amó
como sólo el alma ama
Cuando me olvides
de a pocos,
y a Ratos
Recuérdame
Porque yo, aún
no te habré olvidado...
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