Frase

Nunca desistas en el aprendizaje

sábado, 31 de octubre de 2009

Cicatrices:

Después de mucho pensarlo, al fin decidí plantarme totalmente desnuda ante el espejo de la verdad y este, como es costumbre, descubre todas mis cicatrices.
Puedo ver marcado en mi cuerpo todos los pasos que he dado, las caídas, simples rasguños, puedo ver los arañazos de unos y otros indistintamente, aquel mordisco, todos los golpes recibidos por manos amigas, las caídas también están ahí, pasan por mi mente todos esos momentos que me causaron un dolor físico. Miro mas profundamente y lo veo, ahí esta, el transcurrir del tiempo... Sin darme apenas cuenta dejé de ser una niña y mi cuerpo se estiro, mis brazos y piernas se alargaron, deje de ser fina como un palillo y me desarrollé, atrás quedo mi cuerpo de niña inocente para dar lugar a un cuerpo de mujer, mis caderas se ensancharon, con ellas mis muslos, me salieron aquellas protuberancias que solo tenían las chicas mayores y el pelo apareció como por arte de magia en lugares antes llanos.
Pero me dijeron que este espejo no solo mostraba las cicatrices del cuerpo, me concentre todo lo que pude, ahí permanecí durante largo rato y al fin empezó a verse algo, algo mas allá, vi esa primera pérdida de un juguete siendo casi bebé, así que decidí concentrarme mas y vi los golpes emocionales que habían ido sucediéndose a lo largo de mi vida, cuando una niña me robo un pintalabios de juguete y no supe qué hacer, el camión de la mudanza delante de mi casa y yo sin comprender por qué tenia que dejar mi vida atrás, el descubrirme no tan importante para una persona como imaginaba, el rechazo de aquellos nuevos en tu vida, la muerte, la desesperación en momentos de duda, el dolor de caer en el olvido, la ausencia del cariño esperado, las injusticias que traían consigo el final de una amistad... Podía ver todas estas cosas y muchas mas, aleje mi mente un momento y vi un segundo cuerpo cubierto de cicatrices, pero no de las físicas, mi alma remedada por cientos de sitios, y aunque me sorprendió verlo, ahí estaba, una herida aún sangrante, el amor, el desamor. Lo vi, estaba ahí, derramando un liquido de duda desesperación, distancia y dolor.
Mi cuerpo, mi alma, ambos llenos de cicatrices, unas mas grandes que otras y algunas todavía por sanar... Llegue con esto a la conclusión de que las cicatrices que aparecen en mi cuerpo no son ni la mitad de profundas ni la mitad de grandes, ni tantas, como las que logré llegar a ver en mi alma.
El cuerpo y el alma sanan lenta y progresivamente... la segunda, mucho mas despacio...

1 comentario:

  1. Si tu caes, ahora me tienes a mí a tu lado para que te ponga una de esas tiritas que un día me dejaste en la biblioteca. Quizá esa herida, por la rozadura de algún zapato vuelva a sangras y tengas que cambiar la tirita, pero piensa que algún día terminará por caer esa costra que tanto daño te hizo un día, y hasta entonces, aquí me tienes para que nos contemos los dolores y molestias que estas heridas nos producen.

    Ahora todo te parece lejano, y parece un mundo nuevo, pero ya verás, que un día recordarás de una manera distante y alejada ese sentimiento y puede que hasta te haga gracia recordarlo, pero hasta entonces hay un largo camino que recorrer, hay muchas heridas que tapar y muchas tardes juntas en las que nos contaremos las penas.
    Recuerda que siempre estaré a tu lado para extenderte la mano y levantarte si te caes...

    "El mundo puede ser maravilloso"

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