Frase

Nunca desistas en el aprendizaje

jueves, 7 de octubre de 2010

Cierto, nadie lo dijo.

Nadie dijo que sentirse especial, única, diferente, fuera tan complicado...
Te sientes bien, te sientes
ingeniosa,
atractiva,
graciosa,
ocurrente...
Especial
.
Y entonces empiezas a conocer a más gente, y empiezas a ver a más chicas que están muy bien, que son muy
ingeniosas, muy
atractivas, muy
graciosas, muy
ocurrentes... En definitiva más especiales que tú.

Nadie dijo que sentirse bien fuera fácil tampoco... Pero cuando lo consigues y te gustas... ¡ZASCA! Te resbalas con una gran mierda, que seguro es tuya, porque te has cagado de miedo al caerte de tu propio guindo.
Entonces vienen las consecuencias: que estás insegura: aparece en tu vida gente más segura que tu, que te sientes gorda: la comida es tu único refugio, y con ella, esos 4 kilitos que se han ido haciendo hueco en cosa de 2 semanas en tu cuerpo, eso sí, de tetas a abajo, no vayan a darte una alegría, que te sientes querida: de alguna forma dejarás de estarlo, no te desquicies...

Entonces tú, ingenua de ti comentas con las personas que tienes cerca que si has engordado y, menos para tu madre (la única persona capaz de decirte las cosas como las ve), estás perfecta, más que perfecta, cuerpo escultural de modelo escultural... Y te lo crees -.-'
Y comes más, ¿Porqué no hacerlo, si tú nunca engordas? MENTIRA.

Y estando en este punto llega la reflexión: ¿Qué coño haces para sentirte mejor?
COMER, qué pregunta más estúpida de verdad...

Y ahí estás con medio bote de nocilla del Lidl en el frigorífico, y otro medio en tu ansioso estómago, una sensación de culpa en inmediata fusión con una satisfacción que solamente el chocolate dá...

Momentos de culpa y desgana.
Por: Lidia Jambrina Sánchez.

2 comentarios:

  1. Dile a tu madre que no compre más Nocilla!!! Que la Nocilla la carga el diablo.

    Ya sé que "es muy fácil decirlo", pero no te obsesiones con lo de la comida. Yo debería estar más obsesionada que tú. Además, la comida no es el problema, el problema es lo primero que has escrito en la entrada.

    No se trata de que te compares con nadie, Lidia. Ni antes de conocer a esa gente, ni después, porque no puedes valorar cómo eres en base a si eres mejor o peor que otras personas. Porque así no se puede vivir. Cada persona tiene un concepto de lo que es ser "especial". Tú serás más especial cuanto más se acerque lo que eres a lo que quieres ser. Y punto. Tú eres especial para mí, igual que muchas más personas, y tienes una personalidad bonita, bien forjada y libre. Y tienes la suerte de no ser perfecta, como todos.

    Así que basta ya de pamplinas y quiérete un poquito :)

    ResponderEliminar
  2. LidLid:
    Sé que nadie me invitó a escribir, y que no viene al caso que sea yo quién intente animarte. Pero el otro día leí tu entrada de Carpe Diem, y me encantó. Y hoy, leí esta.
    A lo mejor no te hace mucha gracia que escriba aquí, y si es así, lo siento. Pero al leer esto, sentí, por todo lo que hemos vivido juntas, que tenía que escribir lo que pensaba.

    Hemos estado mucho tiempo juntas, y nos conocemos bastante. Sabes que yo tampoco soy la persona más segura del mundo, pero lo que sí que hay que hacer, como pone en el primer comentario, es quererse. Nadie te quiere, si tu no lo haces. La inseguridad es igual que la grasa de la cara, (vaya ejemplo) sale por los poros de la piel, sin que nadie la invite (como a mí ahora jejjeje)

    Lidia, tú eres especial. Sabes hacer reír, siempre estás al lado de esa persona cuando te necesita, y cuando no. Yo nunca olvidaré el abrazo que me diste en la biblioteca. Para mí significó mucho, y es eso lo que te hace ser especial. Que de una manera o de otra, siempre sabes calmar el dolor, sacar una sonrisa. Siempre haces que las cosas pequeñas, que los detallitos sean después grandes recuerdos. Como por ejemplo aquél día que fuimos al Parque Norte y nos contamos nuestra vida con Zar correteando a nuestro lado, chuches y una toalla en el suelo.
    Eso es lo que te hace ser especial, que de una situación cotidiana, haces un bonito recuerdo.
    Valorate, quierete y cada día que te levantes, levántate sabiendo que eres auténtica y única. Que no hay nadie como tú. Que nadie tiene tanta alegría a las ocho de la mañana como tú, que nadie alegra tanto una tarde de biblioteca como tú, que nadie comparte sus chicles, chuches y dinero como tú. Sin pedir nada a cambio. Y por supuesto: que nadie, NADIE es más que tú.

    Espero que no te moleste que haya escrito. Simplemente quiero que veas que, aunque ahora no nos veamos y casi no hablamos, para mí sigues siendo importante y que aún me acuerdo de nuestros grandes momentos, y por eso mismo, eres especial. Porque dejas huella. Y eso no lo consigue todo el mundo.

    Siento si te ha molestado.
    Muchos besitos.

    Natalia

    ResponderEliminar