Como no tan amenudo
sucedió.
Estúpidamente me zambullí
en el jardín de ensueño
Y al cruzar la puerta
me vine dando cuenta;
aparecí en un lugar no desconocido.
Como no tan amenudo
me perdí.
Y descubrí, redescubriendo,
el caos vegetal
flores, ramas y raíces,
enredándose y enredando,
dejando de lado las hojas
pobres, no pueden nada que ver.
Como no tan amenudo
oscureció.
Apenas aparecieron las sombras
la incertidumbre se acercó
gustosa.
Anudadas a su cintura
la incomprensión y el mal genio.
Mi jardín se marchitó.
Como no tan amenudo
no murió.
Aún oscuro y enrevesado
tentándome y tentando
pide a gritos
y callando
que ni el aire, ni la lluvia
le salven.
Como no tan amenudo
no escuché.
Dispuesta a la lucha
reacia a la muerte
Dispuesta sin emblema
entrando fuera de la decisión
La llave giraba
y el pomo no.
Como no tan amenudo
terminó.
Sé que esto es muy cruel, pero esta entrada me resulta graciosa, porque hay una película que se llama así ''Una seria de catastróficas desdichas'' y me recuerda a ella y me resulta cómico. x)
ResponderEliminarMe encanta, sobre todo los dos versos que hay entre cada estrofa.
Yo me quedo con las dos últimas estrofas :)
ResponderEliminar"La llave giraba
y el pomo no."
Sobre todo eso.