La teoría del intercambio equivalente de la alquimia nos dice que para conseguir algo hemos de dar a cambio otra cosa de igual valor. De este modo si queremos conseguir un móvil tendremos que transmutar piezas de la misma calidad de las que componen dicho aparato para poder obtenerlo.
Según esto si utilizamos la alquimia para que una persona entre en nuestras vidas y nos colme de felicidad y haga de nuestra vida una plenitud, a cambio habrá que entregar otra serie de cosas. El cosmos te irá cobrando, día a día, cada hora, el precio que cuesta tener a esa persona en tu vida. Arrancando a otros seres queridos, estirpando energía vital, y plagando de un vacío existencial el hecho mismo de ser persona. Llenandote de dudas y paseando en tu cotidianeidad a otras personas que emulan tener lo que tienes sin estar dispuestas a pagar todo lo demás, pero que parecen tenerlo todo más controlado que tu.
Aunque no hay que olvidar que se trata sólo de alquimia... Pero:
¿Hasta qué punto no se rige la vida por estas mismas leyes? y de ser así ¿cuánto estamos dispuestos a pagar por ese intercambio?
Y ¿lo que pagamos vale lo que cuesta?
ResponderEliminarA veces, sí :D
http://www.youtube.com/watch?v=nS6N6zq7DkU