Siento el portazo en mi espalda
y recorro el pasillo tratando de alcanzar
la siguiente puerta
y que la maldita no me alcance
Mis dedos se estiran desesperados
tratando de aferrar el pomo
sólo son unos centímetros.
Abro y un poco temerosa
entro
todo es maravilloso,
el olor
el tacto,
la música...
Los recuerdos de esa puerta pasada
comienzan a desvanecerse
embriagados por el ahora
pero de pronto ¡PAF!
Se cierra mi nueva y dulce puerta
de nuevo empieza la carrera
ese desesperado avance,
esa incesante lucha.
Ya casi llego, ahí veo otra puerta.
Miro hacia atrás y de nuevo
me persigue.
No hay otra que correr y abrir la puerta.
¡PAF! De nuevo, estoy en el pasillo.
Aterrada, desgasto mis fuerzas
mis pies cansados, y yo sigo corriendo.
Tiemblo
Pero no puedo dejar que me alcance.
Tomo un nuevo pomo entre mis manos
esperando
rogando
suplicando...
ser la última vez que mis ojos
recorran el pasillo...
Si no es ese pasillo, será otro, ya lo hablamos ayer... Pasillos como ése vas a tener que recorrer sí o sí. Sólo queda plantarles cara.
ResponderEliminarNunca me ha gustado esa canción. No puedo estar más en desacuerdo con su mensaje. No estás sola.