Frase

Nunca desistas en el aprendizaje

sábado, 12 de enero de 2013

Hijo de juez.

Ha sido un día tan largo, tantas cosas las que he querido decirte y tantas las que he querido callar. Han sido tantos los pensamientos, tantas las palabras derramadas sobre el papel, tantos los suspiros, tantos los desvelos... Que he acabado llegando a la conclusión de que lo mejor sería definir de una vez por todas todo esto, esto tuyo y mío, esto nuestro.
Sabes muy bien que, hoy por hoy, vivimos un sinsentido. A la espera de una quimera que quizás nunca llegue, a la espera de un sueño juntos que puede que nunca nazca, que probablemente nunca lo haga. Porque cuando quieres algo en tu vida no importan los obstáculos, simplemente está, simplemente llega, se desplaza hasta ese pequeño rincón de tu alma en el que debiera estar. Y crece. Sea cual fuere la faceta de tu vida, no es único del amor. Sin embargo entre nosotros no ha crecido nada, salvo tus miedos y mis incertidumbres. Y está bien, nadie dice que tenga que ser malo. Pero esta obsesión tan lejana de lo que sería el amor no nos hace ningún bien, ni a mis sueños, ni a tus planes, ni a mi, ni a ti.
Ha sido duro llegar a esta conclusión, llevo pensando cómo decírtelo una semana, llevo intentando decidir qué es lo que menos daño me hará, que es lo que menos te dolerá, qué es lo que realmente quiero en mi vida y el único modo que he encontrado ha sido a través de aquí, de este espacio tan mío, que te he tenido tan secreto.
Puede que no entiendas ni compartas nada de todo esto, al fin y al cabo no sabes nada de mi, pero yo no quiero vivir más esta clase de situaciones porque para mí esto dejó de ser divertido hace un par de años ya. Cuando se repiten las situaciones, aunque sea con personas distintas, y ves que la decisión no llega, que lo que pudiera ser nunca será... Terminas conociendo el final de antemano. Acabas decidiendo que no quieres jugar más a eso, a ser maestra y madre, a intentar hacer que algo crezca. Y contigo traté de morder mi lengua y simplemente me escondí de esa "tarea" y encerré misterios ya resueltos, pero aún así me dejé simplemente llevar de nuevo hacia esos derroteros a los que me juré que no volvería y se me está empezando a ir de las manos.
Mi conclusión no ha sido otra que la de aclarar de una vez por todas lo que será y aclaro que no será nada. Son demasiados los contras, y parece no merecer la pena, no del todo. Me gustaría poder ser más fuerte para poder aplazar todo esto y simplemente evitarte en mi pensamiento y permitir que todo o nada pudiera llegar a suceder. Pero me gustan las decisiones y me gustan las cosas claras y el chocolate espeso.
No pretendo que dejemos de ser amigos, tan sólo dejar cristalino el hecho de que no hubo, hay o habrá nada entre nosotros, nada que no sea una linda amistad, no al menos mientras sigamos siendo quienes somos hoy, no al menos mientras no sepamos entrar el uno en la vida del otro, sin miedos, sin barreras, sin peros, sin mentiras, sin justificaciones, sin excusas...
 
Querría poder decir que simplemente ha sido divertido, un bonito y divertido juego de máscaras en el que hemos bailado un precioso vals sin saber quienes éramos realmente. Pero cruzamos la línea muy pronto, y las máscaras no cayeron, no se rompió la mía y la tuya tampoco. Y esa línea que quebró lo hizo cuando aún ninguno de los dos estábamos preparados para ello y dejó de ser divertido para empezar a ser complicado.

Aquí escupo estas palabras de un modo un tanto egoísta quizás, pero ya no sabía qué más hacer con ellas, y ahora son enteramente tuyas.
Te regalo el blog, por si te quieres dar un paseo o dos, pero no te quedes demasiado, porque está lleno
de fantasmas.

1 comentario:

  1. En los sentimientos, como en muchas facetas de la vida, hay que ser un poco egoístas y hay que saber serlo en el momento adecuado. Y este es tu momento: te mereces ser feliz. Te mereces algo más que un "divertido juego" y te mereces ser más que una madre. Y si lo piensas, demasiado fuerte eres ya. No es fácil tomar esas decisiones, no es tan fácil afrontar los problemas y tú lo has hecho.

    Porque Lid, si tu no cuidas de tus sentimientos y no eres egoísta con ellos, nadie lo hará nunca.

    ResponderEliminar