Poco a poco, lágrima a lágrima voy desangrando el corazón que no deja de recordarte. Y cada vez que cierro los ojos creo contigo un nuevo recuerdo y siento tus dedos tocando mis costillas, como si fuesen un diminuto piano. Sigues tendido sobre mi cama, soñando y yo contigo.
No me quedan recuerdos sin repasar, y tu voz se aleja. Pero se reflejan tus gestos, asumidos en mi. Se revelan en otros. Y mi mundo sigue girando mientras tú sigues en el centro. No gira en torno a ti, y sin embargo nunca desapareces del lugar más cálido de mi mundo.
El aire se agota y la presión se hace insoportable, justo aquí. Donde antes estaban mis sentimientos se puede notar un vacío tangible. No serás nunca vapor.
Oigo en los silencios cada vez que me recuerdas y no soy capaz de sacarte de mi espacio, que cada vez se hace más denso, más pequeño. Le falta la llave para poder expandirse. Está temporalmente fuera de servicio. Al tuyo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario