Ven a desangrar
lo que dejaste sellado
Atenuar la memoria
el sabor de tu sonrisa
Ven y apaga la luz
de tus sueños.
Me mordí las lágrimas
de todo lo que no dijimos
y vomité el dolor
de la distancia entre
nuestros cuerpos
Pero no fue suficiente
El aire se espesaba
y tu estabas lejos
Ven a consumir
las cenizas de esto
que creamos sin saberlo
Pero el fuego sigue ardiendo
y no vienes
ni voy
a extinguirlo.
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